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miércoles, 20 de abril de 2011

"la verdad que en el hombre no se dio"...



Zamba del ángel



Dijo mi madre que cuando

me lleve la vida a la ruta del pan

y ella falte a cuidarme

y no esté su consejo

ni esa luz que la sangre sabe dar,

habrá un ser a mi espalda

con mi forma y con alas

y que ángel se llama, y es mi bien.


Dijo también que aquel ángel

invisible a todos y también a mí,

el que en aires de sombra

por un viento en el alma

me daría en su savia la verdad.

Así fue que seguro

eché rumbo a la vida

con la fuerza del ángel en mi andar.



Después, con el tiempo me fui

por soles que van a la ansiedad,

pero el ángel no estaba

lo perdí por la infancia,

de la escuela a la casa, tiempo ayer...

Soledad del intento

de gritar con los sueños

la verdad que en el hombre no se dio.




Cuando la luna en su viaje


me rompe las noches en un ángel de alcohol,

me desangro en las mesas

y la luz de un amigo

es el ángel que guarda mi dolor,

y la calle me junta

con un ángel distinto,

con un hombre cualquiera, como yo.



Duele saber que la cosa


que quise de niño era piel de ilusión,

y que el ángel camina

con los pies del cansancio

que nos trepa a la vida por luchar,

y se muere el relato

de la madre que un día

nos dio un ángel de guía con su amor...



Después, con el tiempo me fui

por soles que van a la ansiedad,

pero el ángel no estaba

lo perdí por la infancia,

de la escuela a la casa, tiempo ayer...

Soledad del intento

de gritar con los sueños

la verdad que en el hombre no se dio.




Ariel Petrocelli (n. 1937 - m. 2010)



el poeta salteño, -considerado uno de los fundamentales en el folklore argentino-, logra encontrar los versos para la melodía ya compuesta por Hugo Díaz, la cual venía esperando largamente por esas palabras.Palabras de una dura y dolorosa nostalgia ...


Imagen tomada del sitio:imagenesmania.com

2 comentarios:

  1. Hermoso homenaje, Claudia.
    ¿Y qué otro modo mejor sino con las propias palabras del poeta?
    Hay desgarro en ese darse cuenta: "...pero el ángel no estaba...".
    Una zamba que siempre me ha conmovido (como todos los poemas de Ariel devenidos letras o no) porque la música que aguardaba palabras le llegó de un profundo y sentido socavón, y su conjunción se transforma en arte puro.

    Gracias, amiga, por traer hasta aquí a uno de esos grandes, que como tales, se quedan para siempre...

    Un beso.

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  2. a mí también me conmovió desde que la escuché por primera vez en tierra cordobesa...después me enteré de la historia extraña de la música de Hugo Díaz que venía esperando esa letra de Ariel...Estoy tratando de esbozar en el blog un recorrido (que no se puede trazar en unas pocas entradas, aunque sí se perfilará con el tiempo)desde la palabra del niño en la poesía a la palabra del niño perdido, del niño evocado dediferentes formas, para llegar al niño re-encontrado...ojalá pueda lograr mi propósito.
    Una vez más agradezco tu presencia y tu aliento en este rincón, las cuales valoro enormemente.
    Un gran abrazo para vos, Juan Carlos!

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