Ahhh virgencita de Itatí de la plaza:
Todo el tiempo alguien toca el vidrio
que protege tu imagen
y se detiene para agradecer o para implorar
Algunos apoyan las manos
y otros sólo te miran y rezan
A la altura de tus ojos pintados en el yeso
una mujer alzaba su bebé la otra tarde
Así vamos desfilando ante un cristal oscuro o claro
para acariciar el aura petrificada del amor
A ver si algo nace o se compone


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