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domingo, 7 de enero de 2024

la esperanza




 ¿qué hacía yo cuando amaba a la esperanza?

¿le dictaba los argumentos a dios desde el banco de una iglesia

a san expedito o san francisco de asís

a buda

al dios hebreo, al padre árbol

les imploraba 

aunque no usara palabras? 

Hacía fuerza

con mi mente y con mi alma

en torno de cosas importantes?

¿Podría haberme detenido frente a un cielo lóbrego

y tormentoso

a forcejear para que se convirtiera en un cielo esplendente

saliera el sol entre los nubarrones

y se produjera el milagro?

¿Iría con la cabeza gacha bajo la lluvia si no se producía?

Ahora que he perdido la afición a la esperanza, miro el cielo. 

Va a llover me digo, 

y mucho. 

Y cuando eso sucede, -siempre 

que sea posible- 

me dejo mojar festivamente 

por la lluvia o 

me pongo a saltar en cada charco

como una niña que juega


Obra plástica: “Bajo el signo de la Esperanza” - Óleo, 80 x 60 cm., 2024, de Víctor Fernández, artista argentino. 


jueves, 20 de enero de 2022

MATÍAS 215: UN AIRAMPO DE LUNA

 https://www.youtube.com/watch?v=7OlzxfSKjtI

No pude evitar emocionarme cuando los otros días, paseando por Purmamarca, vi el negocio con este nombre. Al poco tiempo empezó a sonar "Guanuqueando" por ahí, y al volver a Tilcara, la escuché nuevamente en la plaza, por segunda vez en el mismo día y me detuve.

Y te recordé, y se me humedecieron, como ahora, los ojos.

No estaba en tu Tucumán natal, y sé que no es lo importante.

Dicen que los que ya no están, reviven cada vez que los recordamos, y quiero que sepas que te recuerdo con amor.

Recuerdo que el primer diálogo que tuvimos fue acerca del significado de la palabra airampo. Fue en una clase de música. Yo venía observándote: quieto, silencioso en extremo, y a la vez atento a todo; y fue la primera vez que escuché tu voz. Grave. Seria. Aunque solías acompañar con una ligera sonrisa el final de cada intervención que hacías.

Sabías mucho de todo, y tu fuerte, sin duda, eran la palabra y la imagen: dibujando y escribiendo tu espíritu encontraba los caminos exactos de su expresión.

Sin embargo, no te gustaba cómo cantabas, aunque sí te gustaba cantar. Era muy tierno mirarte entonar las canciones que practicábamos entre todos, con los ojos cerrados y una profunda compenetración. A veces, hasta se te podía notar una cara serena, de felicidad, al cantar junto con los compañeros.

Pronto empezamos a compartir inquietudes intelectuales y vitales, y me contaste cosas de tu vida, del amor a tu familia, de la división que había en ella. También sobre la esquizofrenia de tu padre, -un notable artista plástico tucumano-, y tu temor a parecerte a él.

Tenías un carácter arisco que muchas veces produjo chispas entre ambos, sobre todo en las clases de plástica, ya que tuve la suerte de tenerte como alumno en los cursos en que yo daba ambas materias, - además del acompañamiento de piano en las clases de folklore-, lo cual hacía que el conocimiento entre quienes integraban el curso y yo, se profundizara, y circulara el afecto de una manera muy fluida entre todos.

En las clases de plástica no te gustaba ser observado, y muchas veces propiciabas a propósito desacuerdos y rebeliones inútiles, que luego confesabas compungido.

En algún momento terminaste la secundaria, y si bien no fui la encargada de darte el diploma, me sorprendiste con algo sumamente inesperado: al final del acto de colación, me diste una carta. Una larga e intensa carta escrita a mano, que tengo muy bien guardada, aunque está esperando que me mude para aparecer, ya que en este momento no podría hallarla para citar algún párrafo, si eso hiciera falta, aunque no la hace.

Sentí al leerla una de las más profundas emociones que pueda sentir una maestra, además de que tu tono aludía también a la amiga que en cierto modo me considerabas ya por entonces.

Años más tarde quise saber de tu vida: yo iba a exponer obra plástica, y quería que fueras a la muestra. Entonces tu madre me informó que no la estabas pasando nada bien, ya que había detonado finalmente en vos el mismo problema de tu padre. No tuve coraje de querer saber más que las tristes noticias que en ese momento me transmitió tu madre, para nada alentadoras.

Pasaron los años, y volviste a sorprenderme al pedirme amistad por facebook. No podría describir la alegría que sentí de que estuvieras vivo y bien. Pronto nos encontramos, quisiste invitarme a tomar un vino, y aunque no era mi costumbre tomar vino sin comer, acepté.

Luego fuiste contándome tu periplo, las aristas de tu infierno, y también las que te condujeron de regreso, el profundo agradecimiento que sentías hacia tu madre y, sobre todo, hacia tu hermana Ana, por haberte ayudado en muchas situaciones de las bravas. Compartimos un encuentro de poesía, y muchos diálogos muy ricos por facebook. Estabas produciendo y trabajando, cosa que me enorgulleció mucho. Te sostenías solo, alquilando un departamento al que nos invitaste junto con otras dos ex alumnas del cole, con quienes compartimos un día del maestro muy especial.

Contaste en un momento que convivías con seres inexistentes, pero que podías discernirlos perfectamente. Tu inteligencia era abrumadora. Me acordé de vos cuando hace poco vi "Una mente brillante", por la capacidad de distinguir el propio delirio.

Acababas de editar tu primer libro de poesía, y no lo querías vender: lo regalabas. Matías 215 era tu seudónimo, y no llegué a saber por qué. Allí le dedicabas un poema a la olanzapina, droga a la que estabas particularmente agradecido.

También me contaste que estabas trabajando en un libro que reuniría tu obra plástica, y modelando en pequeño formato seres que te expresaban.

No volví a saber de vos hasta fines de dos mil diecinueve, año en que me llegó la noticia de tu muerte, y yo no era tan valiente como ahora, Mati, y no pude preguntar nada. Pero tampoco sé si es lo más importante. Te quise mucho, y sé que vos a mí.

Toda tu obra es excelente. Tanto la pictórica como la poética.

No sé cómo fue tu padre. Sí sé que tu identidad es otra; que sos, -porque seguís habitándonos-, un airampo de luna con vida propia, un artista con mayúsculas, alguien con quien hoy me gustaría sentarme a tomar un vino, por qué no, o un mate, y sostener una larga charla sobre la vida, y poder verte viviendo la suerte en el amor que creíste no merecer, verte feliz; verte.


De todos modos, viste como es esto: los que dejan huella se quedan. Y vos dejaste huella. Por eso al ver el negocio te recordé, y al sonar dos veces la canción que nombra los airampos me surgieron las ganas de dedicarte estas palabras, que creo llegarán al sitio en que tu espíritu abreve.

Elijo imaginarte escuchando estas palabras. Elijo pensarte sobrevolando nubes, cantando con los ojos cerrados la canción que construya tu felicidad.

Te quiero mucho. Hasta cuando nos encontremos, amigo. Seguiré tratando de colaborar con la difusión de tus obras. Sabrás que nos trascienden, para qué explicártelo justo a vos.






(Mi homenaje a Matías Nuñez, artista plástico y poeta tucumano)

sábado, 8 de enero de 2022

Es mi esperanza, Marcos Severi

 

Especial modo de conjugar el dibujo y el senti-pensar la vida.

Ayer me presentaron la obra de este artista al que no conocía.

un gusto, sin dudas

miércoles, 8 de julio de 2015

Mares




Yo que a nacer he llegado tristemente,
no me aparten del barco en que estoy
porque me place.
Y no sé si ese barco está en mí y es mi bautismo,
si la muerte está en el barco que es la vida,
si la vida es un barco misterioso,
si el amor está en las olas o en el barco.




C.Bakún, de "accidentes geográficos"

Visión

Veo una foca gigante en la oscuridad de la noche.
Una foca cuyo lomo está pintado como una piedra esmaltada, con cien mil escamas de colores.
Cuyo lomo ondula, se acerca, se pierde, en la oscura plenitud de la noche estrellada que se toca con el mar.

C. Bakún, de "Sombraluz"


Obra Plástica: Horacio Petre: "Otro cielo", Cabo Polonio1996 - Acuarela y acrílico sobre papel.

viernes, 26 de junio de 2015

Poemas a propósito de lo sugerido en las obras de Jorge Barboza:


Esta primavera

En esta primavera de brote furioso las raíces se rebelan contra los tallos, y declaran al viento su nuevo territorio.
En esta primavera algo ha pasado en las corolas, porque los pétalos, tendidos sobre el pasto, cuentan sus historias a los caracoles, y el polen ha decidido huir tras las abejas.El vuelo es repentino, impredecible.Y es que el verde es un totem infinito que deja ver la tierra sola y seca.
La lluvia ha decidido bifurcar sus senderos, abriéndose en extensiones nuevas, de lado a lado, de este a oeste.Y los insectos, sobre todo los insectos, han huido al mar.
Nunca he visto algo así.Y lo peor es que yo misma, olvidada de mí en mi jardín, dormida como estaba entre las flores, he tenido que revisarme para comprobar si mis piernas, entre otras cosas, seguían en su sitio.
¿Y hasta dónde he de despertarme aún?¿Hasta dónde seré yo capaz de brotar?En el delirio de un cielo en fuga he de dejarme flotar acariciada por el viento.

C. Bakún, de "Sombraluz"




Casida del sueño al aire libre

Flor de jazmín y toro degollado.
Pavimento infinito. Mapa. Sala. Arpa. Alba.
La niña finge un toro de jazmines
y el toro es un sangriento crepúsculo que brama.

Si el cielo fuera un niño pequeñito,
los jazmines tendrían mitad de noche oscura,
y el toro circo azul sin lidiadores
y un corazón al pie de una columna.

Pero el cielo es un elefante
y el jazmín es un agua sin sangre
y la niña es un ramo nocturno
por el inmenso pavimento oscuro.

Entre el jazmín y el toro
o garfios de marfil o gente dormida.
En el jazmín un elefante y nubes
y en el toro el esqueleto de la niña.

Federico García Lorca, de "Diván del Tamarit"



Desde el lugar de la herida

Si te ves muriéndote de frío
es que te has convertido en un cúmulo de recuerdos,
es que en tu cuerpo anidan las memorias
y no laten más que para doler.
Si te ves muriéndote de frío, 
si te duele hasta la belleza, 
es que la vida se te ha convertido en una herida
y tú estás demasiado frágil, 
demasiado suave, 
demasiado viviente
como para no entregarte a ella como un pétalo.


C.Bakún, de "Sombraluz"



El miedo
Es amarillo afuera
ay dios
es amarillo
como un pájaro seco
hiriente y desplumado
como qué
doloroso.
Tiene miedo la tarde
tiene horror la mañana
el día que lastima
o se afila los dientes.
La noche hace una casa
negra pura y de todos.
La noche hace una casa
pero el terror golpea
y la llena de ojos.
Es amarillo afuera
ay dios
es amarillo
como un pájaro muerto
como una aguja de oro
de hielo
como un grito.
Es amarillo afuera
y adentro es amarillo.
de Idea Vilariño

Obra Plástica: de Jorge Barboza,
Más sobre este artista en: http://www.artistasdelatierra.com/artistas/jrgbarbo/galeria.html 


miércoles, 24 de junio de 2015

Amores y desamores:Poemas de Valeria pariso/ Obra Plástica: Horacio Petre




Ejercito la memoria de arena,
el mar me arrastra del amor al odio,
hago una apología de los extremos,
las olas llegan una y otra vez,
una y otra vez.

Debo recordar el lugar donde no estabas.

***


Dónde me encontrarás 
si otra vez transmuto
y me quedo criando
guanacos en La Puna
o de pronto revivo
en monja gris o en puta
dónde me buscarás
si me pierdo en las otras
mujeres que me habitan
si me olvido tu nombre.





No vayamos a hacer 
como la tía Olinda
que cuando discutía 
con el tío Manuel
ponía el mantel de hilo,
el blanco, el de la abuela,
y decía:no vengas
Manuel con más planteos
que si viene visita
queda mal que peleemos.


***

Quiero ser Lucía,
la china del supermercado, 
que sonríe 
cuando dice no tengo.





Poemas de Valeria Pariso, tomados de sus libros: "Paula levanta la persiana" y "Cero sobre el nivel del mar".
Más sobre la autora en :http://www.tantotequeria.blogspot.com.ar/



Obra Plástica: Dibujos de Horacio Petre.Más sobre el autor en :http://petre66.weebly.com/




sábado, 6 de junio de 2015

Matías 215..."Metales abajo"



LA PENA (2006-2009)

Saliva cae desde el cielo.

Dios babea
los siglos son nubes confusas
que acechan a tus padres
para llover sobre tus hijos
y se pregunta 
cuántas verdades me cancelarían
y se sacude en vórtices
tolera apenas cada segundo
ese Padre Tiempo mete miedo
cuando es visible su cara
no puede creer en el Hombre
no más dádivas
cae saliva desde lo alto
Dios es casi uno de nosotros
por su sangre corren milenios
polvo de estrellas promesas
no cree pero ama
es casi humano
un ser imperfecto 
nacido de una fusión fría
mágica entre esencias
destinado a morir con el dolor
de habernos entregado en vano a su hijo


ULTRAJE (2009-2010)

Rápido como fractura 

en la noche de ácido
ella lo odiaba
él no tenía cara
la suprimía en impulsos
ambos la mente lejos del cuerpo
pero en paraísos distintos
quien tiene más fuerza devora
no hay por qué creer cuando se es débil
apretaba dolía era oscuro
contra la pared a golpes
un ahogo de llanto una amenaza
un aborto moral que huyó
la dejó de rodillas
moretones en la vereda
jirones de ropa
y el terror en cada lágrima




-Matías 215 (Matías Nuñez), poeta y artista plástico nacido en Tucumán en 1984.

Dos poemas tomados de su libro "Metales abajo", Edición del Autor, 2013, (dedicado a los que no nacieron /a los locos/a los vencidos)


Obras: Tres Monjes-Demonio:"Aliccino", "Caarón", y "Gerión"(Escultura) -y  Dibujo sin título (2003)

jueves, 21 de mayo de 2015

Daniela D. Pacilio: dos poemas/Marina Camporeale, Plástica




Dentro de una hora sonará la alarma sobre la mesa de luz. No amanece, pero estoy despierta. Hace tiempo deseché las pastillas para el sueño, las clases de yoga y el televisor. Doy vueltas entre las sábanas. Desde la radio dicen que no lloverá. Me gusta acostarme desnuda y sentir el frío que llega desde el patio. Bombacha, medias, pantalón, zapatillas. Decido salir a correr. Sudar, abrir la boca, el latido entre las sienes. En el parque, una mujer le habla al perro mientras pasa su mano por el lomo. El animal avanza unos pasos; luego se recuesta entre las piernas de la dueña. Pienso en las caricias, en el beso, los abrazos. Aquello que domestica. Lo que inquieta.

Ella colecciona lágrimas desde antes que la boca hablara; cuando su alimento era el pecho. Apenas nacida, su madre recogió la primera y la guardó en un frasquito. La mujer dice que el llanto de la infancia era suave y leve, algo parecido a las amapolas o un abrazo. Dice que se vuelve espeso con los años; que hace mucho que no llora, que no puede, que ahora calla. Dice que el silencio es como un parpadeo sin el ojo. Algo inmóvil, ciego, seco. 




Daniela D. Pacilio: Poeta argentina, Rosarina...nacida en 1973. Recomiendo visitar su blog: http://lapalabraestallada.blogspot.com.ar/

Marina Camporeale: Artista plástica argentina, porteña, nacida en 1968.
Obras: La llamada / acrilico-collage s/madera (de la serie "Siluetas")
¿DULCE ESPERA? / tecnica mixta (acrilico-collage) s/tela / medidas:1m x 1m



 ¡disfrútenlas!


lunes, 17 de diciembre de 2012

Serena Urdiales: dos poemas /Orcas Azerlav, Plástica





Arena

Vi sostener arena entre las manos
y escurrirse
entre los dedos ese preciado tesoro
del-tiempo-arcillando-la-vida.
Y vi soltar
la arena toda junta, de repente;
ofrendando a esa inevitabilidad
otro modo
de sumarse a lo eterno





Las alas del deseo

Un ángel diciendo
que quiere tener peso, conocer
los colores aromas y sabores,
encontrar dónde
comienza el tiempo y termina
el espacio. Encontrar,
no la estación donde el tren
se detiene, sino
la estación
donde la estación se detiene




"Soy Serena Urdiales vivo del cuento y la poesía desde el 2005. Nací en Buenos Aires, Argentina y vine a Barcelona la primera vez en el 2004. Amo viajar, amo vivir y amo respirar."

 Orcas Azerlav: artista plástico argentino: Obras: "Amanecer de la Cruz Andina " Acrílico sobre tela, 12 x 17 cms, y "El Espiritu de la Fuente", acrílico sobre tela, 20 x 20 cms.

Para conocer más sobre este artista: http://www.orcasazerlav.com.ar/


miércoles, 11 de julio de 2012

Nenias para el amor, de Hans Magnus Enzensberger



en este sexo peludo
pintado en la pared 
de la vespasiana
quién pudiera adivinar
las canciones las lágrimas
las tormentas del deseo
y las mil y una noches
a través de las cuales el género humano
como una fosforescencia del mar
se ha consumido
se ha conservado 
y olvidado


de los que fueron concebidos
y los que no lo han sido
no hay más testimonio aquí
que este sexo peludo
inscrito en la pared calcinada
de la vespasiana


1964



(tomado de "Poesías para los que no leen poesías", de Hans Magnus Enzensberger, Edición bilingüe, Versión española de Heberto Padilla, Barral Editores, Barcelona, 1972)


Collages de Marina Camporeale,- Artista plástica argentina-, de la Serie "Baños"

martes, 5 de junio de 2012

"La mirada de Dios", de Eleonora Bizzotto / "Oír llover", de Sombraluz

Había una vez un libro, que escribí a una edad cuyas palabras escucho como si fueran casi ajenas...El único que edité hasta ahora, "Sombraluz"...cuya imagen de tapa fue hecha a medida para la ocasión por una gran amiga.
De ese libro hoy recojo esta imagen, y un poema...


Oír llover

Esta noche llueve lo que llueve
como lluvia nacida de un diamante,
oculta en alguna mansedumbre,
desenvuelta de un naufragio,
amanecida entre perlas y sigilos,
turbia y necesaria como un llanto amargo.
Esta noche llueve como un canto...
tierno llover de otoño entre las hojas.
Gime mi nocturno la pena que me envuelve
hasta volverse gris de lluvia
perdido entre las rocas, 
olvido entre las pérdidas, 
un tronar más de un canto en la neblina.
Grito como una cavernícola
al vacío desde lo alto, 
para volver
-magia de mi grito,
granizo de primavera tosca,
fértil ambigüedad de las cenizas-,
en pez blando y delgado
resbalando su frío por la tierra
hasta orientar su nacer al sol, hijo de todo, 
hasta cantar como un pájaro pequeño,
-frágil acusar de un tiempo nuevo-.
Lluvia de nada,
rima entre las rimas,
sonrisa de pura volatilidad,
pedazo de cosa tan nada y tan siempre,
tan sujetable y caliente,
tan viva...
lluvia de esperar,
lluvia de pensar y escuchar...
lluvia que cuento y recuento
desde mi mundo adentro y mundo afuera,
entre cosas que aquietan y que agitan...
Lluvia adentro,
por túneles que no veo,
por grietas que no huelo,
por canales que huyen hacia el corazón
refrescando mis ríos...
Lluvia entre la música,
gracias.


"La mirada de Dios", Xilografía de Eleonora Bizzotto, artista plástica argentina