Nada es permanente en esta vida:
en todo lo que comienza
hay algo de primavera,
también en la soledad.
Ni siquiera la muerte
logra su cometido
por completo
Nada es permanente en esta vida:
en todo lo que comienza
hay algo de primavera,
también en la soledad.
Ni siquiera la muerte
logra su cometido
por completo
Venimos
pertrechados como soldados
Nuestro
cuerpo y nuestra alma tienen defensas para desplegar ante todo o casi todo
Desde
la fiebre a la arrogancia, todo tiene un sentido bajo el sol
Una
causa, un propósito
Y
también venimos pertrechados para oficiar de primavera
Y
de otoño y de invierno y de verano
Venimos
listos para poder enamorarnos en cualquier estación
Nos
preparan milenios de luchas contra la intemperie
Pero
nosotros desconfiamos de nuestra capacidad
De
aprender, de resistir, de re-crear
Tenemos
emociones de todos los colores
Hemos
creado la música para que no importen las fronteras
que
también hemos creado
Venimos
pertrechados también
para
que nuestro corazón sincronizado con las tripas y el espanto
O
con las tripas y el gozo
nos
dicte el argumento que le pedimos al cerebro
Agobiamos
a ese buen trabajador pidiéndole horas extras
para
que resuelva, con las armas que tiene
mucho
más de lo que estaría a su alcance
No
sé ni cuándo ni cómo, pero seguro, en algún momento
la
orquesta de nuestras posibilidades sonará lo suficientemente afinada
como
para exclamar: ¡estoy vivo!
Y
al sentirlo, asumir las consecuencias
Hay que estar cerquita de las cosas sobre las que uno opina
¡Hay tantas vidas posibles, tantos dolores y tanta alegría desatendida!
¡Hay tanta pasión puesta en cosas cuyo nombre ignoramos!
Porque, por ejemplo, nos tocó nacer en otra patria
En otra familia
Rodeados de otras cosas y otros hábitos...
Es más lindo sentarse al fogón
y en vez de pedir una que sepamos todos
sentarse a escuchar
la canción desconocida
Vayamos hacia el miedo
Porque cada miedo tiene escondido su tesoro
Cada tesoro su paz
Cada amor su confianza
gototas
goterones
certezas
momentos de irreductible verdad
emoción previa a cualquier interpretación de las cosas
baño de lágrimas espesas
llorar moderado que empieza a evocar
como un hilo dorado
el devenir de todos los acontecimientos
y decisiones del alma
y reverencia el por qué de sus no daños
de sus no traiciones
de ese ver más allá
o a través de
ese tejido de lealtades únicas
con un buen por qué como sustento
el amor es el centro
y es cierto que es certeza
cuando se emociona
y llora
deliciosos seríamos, sí, como amantes, hijos, padres, parejas, compañeros de escuela, amigos, amigas o amigues; deliciosos, sí, seríamos sin dudas como tíos, sobrinos, primos o niñeras, médicos de cabecera o vecinos, madres, hermanas, y todo lo que se te ocurra, cabecita, si no tuviéramos estas feas heridas que tenemos, si tuviéramos X años menos o X años más para haber aprendido lo que no aprendimos entonces o para haber aprendido lo que aún no tenemos ni remotamente entrevisto. Porque sin duda seríamos deliciosos, tanto como ese otro, otra, otre, otrora o en ese futuro perfecto conjugado tan sólo en sueños anticipatorios, de lo posible que sería un mundo ferpecto, ferpectamente delicioso, pero no. Lo que ocurre, ocurre simplemente ahora, sin el tiempo ese, previo o posterior a lo que somos hoy, y si hay algo que corregir será improvisando en este instante, mientras vamos aprendiendo lo suficiente como para parecernos un poco, acaso, a la deliciosa versión de nosotros mismos que tanto solemos esperar en los demás. Y la cosa, sabés, yo creo, es ser deliciosos, -lo más deliciosos que se pueda-, con nuestras heridas puestas, feas e indomesticadas, pero conscientes a tal punto de que se hicieran casi arte en nuestras manos, casi bellas, casi el lunar que tienes cielito lindo junto a tu boca, la puntada desprolija dada con el ojo desnudo, el traspié de la bailarina, el mal aliento del mejor beso, el olor a sudor del verano más perfumado, el fango en el lecho del río, el pie embarrado y feliz jugando mientras chapotea, para que alguien elija alguna vez como decía el Nano, el lunar de tu cara a la pinacoteca nacional. Amén
Debo pagar el precio por tener palabra
El precio de los que tienen palabras y las usan
El precio de la palabra en libertad
El premio de la palabra en libertad
Que me amen y me segreguen
Que huyan de mí y se me acerquen
Ser remanso y peligro
Como han sido otros he de ser
Desde que he inaugurado mi palabra o ella me ha inaugurado
Desde que me habita y es parte activa de mí
Y me nombra
Su poder me ha vencido y me ha elevado
Quien la escuchó se fue
Quien la escuchó me amó
Así es la vida
La docilidad tiene un precio: el de no ser
La libertad aterra a algunos
Los que se van de mí no confían en mis ojos
Ni en mis manos
Ni en la lealtad de siempre
Tal vez no quieran ser abrazados por lo múltiple
Ser múltiples y abrazados a la vez
Tal vez ser univocos
Totalmente buenos
Totalmente malos
Sea el destino de los amores y los rechazos que persiguen
Ponen la vara alta donde el otro
Los dejó ser sin exigencias
Mi palabra es peligrosa como todas
Pero es mía
A mi lado los que puedan quedarse con mis manos cuando mi palabra no los nombre
A mi lado quienes
Fallados también como yo elijan quedarse con sus manos cuando sus palabras no sean sabias
Y lo sepan
Y permitan a los silencios y los abrazos
Hablar con la elocuencia perdida
Dentro de un abecedario loco
Conmigo los que crean más allá
Y se queden
Conmigo
Si con decir lo que haremos alcanzara
Si con ostentar lo que hicimos, o
decir que no es tan grave al fin de cuentas
que ya lo haremos, que después lo haremos
que ya estará todo bien luego, algún día
Si con eso alcanzara
O si alcanzara con mirar de afuera y
hacer de cuenta o lograr tal vez que no duelan los ojos
de ver repetido el espectáculo
de tanto sufrimiento evitable que se ha tornado costumbre
y de escuchar cómo los protagonistas
de ésas, sus vidas, vuelven a decir una y otra vez
que ya se arreglará todo
que no es tan grave al fin de cuentas
O ver cómo de nuestro enojo
en vez de tomar la parte del amor
toman la letra que quieren tomar
para acrecentar el drama, el vacío, la noción errónea
Si uno pudiera callarse la boca y mandarse a mudar
Dejar de quererlos
Anestesiarse
Olvidarlos
Tomarse un avión hacia algún sitio en que toda la gente sea feliz
con lo que sí tiene
que es tanto y tan hermoso
como para derretir de felicidad un témpano
Y es que para eso hace falta valentía
Para llorar de belleza
Para abrir el corazón
Para mirar en los que amamos el efecto de lo que hicimos
Para salirnos de nuestro ombligo presuntuoso
Para dar el primer paso de un camino
Para dejar de hacer intentos y simulacros cíclicos,
ineficaces, cobardes
Para eso, para tener valentía
hay que confiar en que valentía
nos vive dentro.
Sólo hay que llamarla
y dejar que haga
Y pagar el precio de una vez
(texto de 2022)
Las llaves se crean al abrir las puertas. No las tenemos: las hacemos. Pero sólo nos damos cuenta cuando lo experimentamos. Lo demás es literatura
Tu profesor es este mismo instante (Pema Chödron)
Hacer del dolor una epifanía
Todo dolor es un poco un juego
Hacer de él entonces algo interesante
Subir la marca del sentir, del imaginario.
Si sonrío con cada sonrisa ajena, si vibro con otros dolores
sólo por un momento
me doy cuenta de que todos somos uno
Puedo salir a visitar el dolor y la felicidad de otros
Puedo pulverizar toda noción de que haya algo material o externo a mí
que pueda satisfacerme por completo
ya la vez declararme impotente para satisfacerme por completo
Porque el mí mismo se diluye en todas las luces que lucen sus colores.
por fuera de mi sufrimiento
Puedo evocar el error con que yo lastimé
cada vez que mi mente y mi corazón tiendan a concentrarse
en el dolor
que me han hecho sentir a mí
Entonces viene la risa salvadora de Zorba, que no es negación.
sino el retorno eterno al momento presente
Una no-escapatoria al instante,
a la dicha fulgurante que está contenida más allá del dolor
de la demolición
del fracaso
del deseo de morir
Ahí, donde el diamante se reconoce en el carbón que fue
Y canta
No a pesar, sino porque sí,
Ahí está la vida
si no vamos a resignar nuestra sensibilidad
frente a la brutalidad, la miseria, el horror
si anestesiarse no es la opción
si frente a cada decepción y cada maravilla
seguiremos asombrándonos como niños,
para poder enamorarnos del mundo
pues entonces
habrá que ser creativos
¡el cerebro humano puede tanto!
mucho más que decir frases hechas
que decretar el deseo e ignorar el cimbronazo
que resignarse a que el amor sea menos
a que la vida sea menos
a que la dignidad sea menos
Habrá que ser creativos
para no inmolarse
ni inmunizarse
para explorar el abanico
la caja de herramientas
Para ejercer una aventura que se asuma
que esté advertida de sí
de que también entre el paraíso y el infierno
hay espacio
de que entre el enamoramiento y el amor
hay espacio
que no es para purgar
sino para ser recorrido
El nombre inmenso de las cosas que existen
dentro y fuera de nos
puede inventar una puerta para poner a salvo
la inocencia
“Estar disponible lo es todo" Carl G. Jung
Estoy fascinada con un seminario sobre Jung que imparte Virginia Gawel y que recomiendo a todo mortal que ande por aquí deseoso de transformaciones.
Infinito mundo que se abre ante mis ojos de principianta, y que se nutre, - como también lo ha hecho la misma Virginia emulando al maestro-, en fuentes como el sufismo, el taoísmo, el budismo zen y sobre todo... (¡ Ah! Pema Chödron!) en el budismo tibetano. Montones de mitos remixados por las espiritualidades en boga que nada tienen que ver con estas enseñanzas antiguas, ni con Jung. Montones de puertas que se abren, y nociones que como vasos comunicantes articulan un sin fin de vivencias que muchos de nosotros podemos reconocer en nuestro trayecto vital. El Sí-mismo como la porción del todo en mí, o la porción de lo sagrado en mí. La noción budista de Humanidad compartida, los recursos no aprendidos que nos ofrece el inconsciente, las condiciones del propio impedimento como elementos capaces de elaborar un trauma y convertirlo en un recurso vital. Una visión original y atípica de nosotros, de nuestra arquitectura, sin leyes de atracción ni del espejo, sin más que la promesa del compromiso con el trabajo sobre sí, ese que en vez de entretenerse haciendo pocitos, va directo hacia la napa profunda.
No es el propósito de esta entrada hacer ni remotamente un resumen de todo lo que se está abordando, que es mucho, frondoso, jugoso y complejo. Sólo una impronta chiquita de lo que me va dejando, y la intención de alentar a otros.
Jung deseaba fervientemente la cura de sus pacientes, lo poseía un deseo desesperado de curar, de ver cómo, de qué modo hacerlo. Y entonces se habla en un momento de "Te doy mi alma", interesante película sobre la historia real de Sabina Spielrein, quien después de ser tratada por Jung y poder recuperarse de su padecimiento psicológico, va a consagrar su vida a la vocación del psicoanálisis aplicado a la educación infantil y a la escritura de obras significativas y originales que el Stalinismo no logró sepultar. La película enfoca también en la historia de amor que viven ella y Jung...y (aquí espoileo) el alma es simbolizada por una piedrita que Jung le dona a su por entonces paciente, nombrándola de algún modo custodia de la misma. Todos los grandes, -Freud, y después-, hablan del amor en la curación, y Jung también. Y quizás todos en nuestro día a día hemos sido curados, lavados, lamidos por palabras, imágenes, personas, actos amorosos., como si cada uno nos dijera:"Tené esta piedra: cuidala". Sostener apretadita una piedra dentro de nuestra mano, e imaginar que alguien nos ha dado el alma para que nos curemos. Eso en sí mismo es algo grande.
Y bueno, quien quiera bucear, bucee... por ahora dejo un protopoema intitulado METANOIA, que está dedicado a tres personas a quienes amo profundamente de formas muy distintas, y que también por ahora dice así:
METANOIA
Eso
que de una vez
te pone a andar
hacia donde tenías que ir
desde hace rato
Eso que otros
se desvivieron en mostrarte
Eso que no es más que un paso
hacia puertas que ya nadie más que vos podrá ver
y están ahí, esperando
ese paso, sólo el tuyo,
sólo tu obediencia al alma
sólo la entrega a los riesgos
que tu milagro exige
y te doblega, ahora sí,
con tu consentimiento
para que por fin seas.
Nada menos que la belleza
reclamando a los gritos tu porción de todo
tu maravilla en acto
tu desnuda manera de estar vivo
y donar a la tierra tu parte
tu milagro amoroso
tu llorar de belleza
como un niño que nace por segunda vez.
¡Ah! Si yo te viera, si yo
pudiera convocar un milímetro apenas
de ese magno gesto mínimo y fundante,
sería tan feliz
que lloraría de belleza también
aún si no me vieras.
No me gusta estar triste
Sin embargo me presto a ir
una y otra vez
a ese lugar añejo al que soy convocada
El mensaje es siempre el mismo
Aún en bocas y voces diferentes
me dice:
Qué linda sos
Qué buena, inmensa, interesante
Te quiero tanto
Pero lejos
Lejos
Lejos
Y hay otro mensaje más cruel aún
que dicen las voces antiguas:
aunque seas linda, buena, inmensa
interesante
no me alcanzarás
no sos suficiente para hacerme feliz
y me enojaré con vos me alejaré
¿ves cómo me ausento me voy
ves como alejo de vos mi corazón?
y no sabrás nunca a ciencia cierta
si te quise o te quiero
Mientras tanto otra voz
clama en susurros, en gritos, como puede
intensamente, con auténtico gusto
desde un lugar de mí tan joven e ileso
que aún está construyéndose:
¡qué feliz soy con vos!
me hacés bien
quiero hacerte bien ¿puedo tomarte?
acercate, acercate, estemos juntos
Y también me dice:
yo te quiero sabés,
así como sos
me alcanza.
siempre, lo único importante, lo más importante, saber que quienes nos importan están bien, están a salvo.
Alivios que da la vida. Y si hay un lugar en que podemos estar a salvo es en el corazón de un amigo.
IMPROVISACIÓN
respirar...
respirar la música, el aire
los encuentros
también los desencuentros
lo triste lo alegre lo sin nombre
lo peor y lo mejor y lo no tanto
la nada el todo y la parte
respirarlo todo
sentir de qué se trata
a qué huele
cómo se siente en el cuerpo
cómo se siente en el alma
respirar
antes de pronunciar esa palabra de relleno
antes de repetir esa reacción de siempre ante lo mismo
respirar la sensación
y darle espacio
a lo que es
a lo que sucede
hoy
ahora
aquí
adentro
Según cómo nos toque el día
Todo será un desastre o un milagro
Y esto podría hacernos reír un poco
Porque así es como se sale
De las tragedias
pasa un par por la calle
es domingo
son jóvenes
cada uno en su bici
se toman de la mano
es primavera
y mientras me alegro por ellos
deseándome esa suerte
siento mi sonrisa bajo el barbijo
y me alegro por mí
imaginar es un ejercicio consciente, se sabe que se está imaginando.
suponer es un ejercicio inconsciente, -aunque se puede educar y aprender a hacerlo consciente-, que consiste en imaginar creyendo con certeza que lo imaginado es real.
***
uno a lo sumo puede inspirar a otros
y dejarse inspirar
después de saber por vivencia
que uno mismo no pudo cambiar sólo por escuchar
habrá que saber por vivencia
que el otro tampoco puede hacerlo sólo por escuchar
sino por vivencia
y a su tiempo