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viernes, 14 de octubre de 2022

El salón de baile escondido de Versalles, de Spencer Holst



Elegante y opulento y, sin embargo, ignorado, “el salón de baile escondido” de Versalles, cuyo piso íntegro está hecho con muchos frágiles paneles como una sola, pulida superficie de espejo, yace limpio en la oscuridad, sin ser penetrado en dos siglos por una chispa, ni siquiera un rayo de luna, ni fósforo, lámpara o luz alguna, excepto una vez. Entonces, un minúsculo puñado de huevos de insecto (introducidos por una grieta a través de una imperfección de una moldura, hasta el gran piso de espejo) crió luciérnagas.

Eso fue en 1893.



                                 (último cuento de El idioma de los gatos)


lunes, 11 de octubre de 2021

viernes, 4 de junio de 2021

PARA HACER EL RETRATO DE UN PÁJARO , de Jacques Prevert

 


Pintar primero una jaula

con la puerta abierta

pintar después

algo bonito

algo simple,

algo bello,

algo útil

para el pájaro.

Apoyar después la tela contra un árbol

en un jardín

en un montecillo

o en un bosque

esconderse tras el árbol

Sin decir palabra

sin moverse…

A veces el pájaro aparece al instante

pero puede tardar años

antes de decidirse.

No desalentarse

esperar

esperar si es necesario durante años.

La prontitud o demora en la llegada del pájaro

no guarda relación

con la calidad del cuadro.

Cuando el pájaro aparece

si aparece

observar el más profundo silencio

aguardar a  que el pájaro entre en la jaula

y una vez que haya entrado

cerrar suavemente la puerta con el pincel. 

Después borrar uno a uno todos los barrotes

con cuidado de no rozar siquiera  las plumas del pájaro. 

Reproducir después el árbol

cuya más bella rama se reservará

para el pájaro

pintar también el verde follaje y la frescura del viento y el

polvillo del sol

y el zumbido de los bichos de la hierba

en el calor del verano

y después esperar que el pájaro se decida a cantar

Si el pájaro no canta

 mala señal

señal de que el cuadro es malo

Pero si canta es buena señal

señal de que podéis firmar

Entonces arrancadle suavemente

una pluma al pájaro

y poned  vuestro nombre  en un ángulo del cuadro. 


( Jacques Prévert, Palabras.)



Fotografía propia

jueves, 27 de mayo de 2021

EL ELEFANTE SE APAREA LENTAMENTE, poema de D: H: Lawrence

El elefante, enorme y antiguo animal,
se aparea lentamente;
encuentra una hembra, no muestran premura
esperan
a que en sus vastos corazones cautelosos
poco a poco se encienda la emoción
rezagándose en los lechos de los ríos
mientras toman agua y comen hierbas
y corren en pánico por la maleza de la selva
con la manada,
y duermen en sólido silencio y despiertan
juntos, sin decir nada.
Tan lentamente sus grandes corazones
calientes se llenan de deseo,
y al fin se aman las grandiosas bestias en secreto,
ocultando su fuego.
Son los animales más viejos y más sabios
así que al fin saben
esperar la fiesta más solitaria
el banquete completo.
No arrancan, violentos, los bocados;
su sangre maciza se acerca
como las mareas a la luna, cada vez más
hasta tocarse en el torrente.
(Traducción de Carmen Vasco)

martes, 4 de mayo de 2021

LA BURRA CALMA, DE ALBERTO MUÑOZ



https://www.youtube.com/watch?v=NRIx1FZ00Vg

Como todas creaciones de Alberto Muñoz, poeta y compositor, en la inmensa versión de Liliana Vitale en canto y piano, del álbum "Mama, deja que entren por la ventana los siete mares" editado en 1985, remasterizado en 2020, esta obra, como todas las que lo integran, es de una belleza increíble.

Aquí el poeta hace hembra a su alma, encarnando ese "sobrepeso" injusto, acaso el de la crueldad perpetrada sobre el lomo de lo femenino, y cuando digo femenino, me atrevo a decir que sobre lo femenino del alma masculina también, y sobremanera.

Alguien escondió las campanitas del alma, las proscribió, mientras la burra resiliencia sigue soportando la carga sin enloquecer. Sin embargo, de pronto, algo se rebela en su historia, y a pura poesía se desenterrarán los frescos sonidos dormidos.

Revuelo de tanta estrella, la auténtica revolución se realiza dentro de la propia alma, y en ella encuentra el campo propicio para establecer una única batalla que a golpes, pero no de puño, -no ese golpe que "rompe" la ternura al ser asestado sobre ella-, sino a golpes de campanazos, valdrá la pena dar.

Así se restablecerá la música del corazón, esa que ni mata ni muere, esa que usa el coraje para restregarse los ojos y empezar a mirar.

Que se haga la música


LA BURRA CALMA

Yo tengo
una burra calma
aquí
en mis ojos
que no enloquece
con el sol
ni con la lluvia
con el polvo
ni con la nieve
yo tengo una burra calma
que aguanta
franca
cualquiera carga.
Yo tengo
por el costado, por el reverso
y por las espaldas
una manera animal
de aguantar toda la carga
yo tengo
como es sabido
aquí
en mi pecho
y aquí en mis ojos
una burrita calma
que aguanta
franca
cualquiera carga.
Pero de tanto peso
se rebeló su historia
y anda escribiendo versos
desde mis uñas hasta mi boca,
con el invierno
a medida
desde su lomo hasta su espiga,
revuelo de tanta estrella
mi burra calma,
la burra mia.
Han escondido cerca de los olivos
las campanitas
que anunciaban, de noche,
cuando mi burra dormía,
pero perder el sueño
parece ser
que no es pa' mi burra
que a golpes de campanazos
despierta a la muerte
de su armadura.

jueves, 22 de abril de 2021

La cebra cuentista, de "El idioma de los gatos", de Spencer Holst




“... que, en general, de la violación de unas pocas leyes simples de humanidad nace la desdicha del hombre: que como especie tenemos en nuestro poder los todavía no elaborados elementos de gratificación: y que, aún hoy, en las presentes oscuridad y locura de todo pensamiento acerca de la gran cuestión de la condición social, no es imposible que el hombre, bajo ciertas condiciones inusuales y altamente fortuitas, pueda ser feliz"

 EDGAR ALLAN POE 

El dominio de Arnheim


Con este hermoso acápite inicia el bellísimo libro de Spencer Holst, "El idioma de los gatos", agotado casi sempiternamente en honor a su lucidez, simpatía, audacia y humanidad.

He aquí el primero de los cuentos del libro, "La cebra cuentista"

    

    Una vez un gato de Siam que pretendía ser un león y que chapurreaba el cebraico.  

    Este idioma es relinchado por la raza de caballos africanos a rayas. 

    He aquí lo que sucede: una cebra inocente está caminando por la jungla y por el otro lado se aproxima el gatito; ambos se encuentran. 

    “¡Hola! —dice el gato siamés en cebraico pronunciado a la perfección—. Realmente es un lindo día, ¿no? ¡El sol brilla, los pájaros cantan, el mundo es hoy un hermoso lugar para vivir!” 

    La cebra se asombra tanto de escuchar a un gato siamés que habla como una cebra, que queda en condiciones de ser maniatada. 

    De modo que el gatito rápidamente la ata, la asesina y arrastra los despojos mejores a su guarida. 

    El gato cazó cebras con éxito durante muchos meses de esta manera, saboreando filet mignon de cebra cada noche, y con los mejores cueros se hizo corbatas de moño y cinturones anchos, a la moda de los decadentes príncipes de la Antigua Corte de Siam. 

    Empezó a vanagloriarse ante sus amigos de ser un león y como prueba les ofrecía el hecho de que cazaba cebras. 

    Los delicados hocicos de las cebras les advirtieron que en realidad no había león alguno en las cercanías. Las muertes de cebras provocaron que muchas de éstas soslayaran la región. Supersticiosas, resolvieron que la selva estaba hechizada por el espíritu de un león. 

    Un día, la cebra cuentista deambulaba por ahí, y en su mente se cruzaban argumentos de historias para divertir a las otras cebras, cuando repentinamente sus ojos se iluminaron y exclamó: “¡Eso es! ¡Contaré la historia de un gato siamés que aprende a hablar en nuestro idioma! ¡Qué historia! ¡Esto las hará reír!”. 

    En este preciso momento apareció ante ella el gato siamés y le dijo: “¡Hola! ¡Qué lindo día es hoy!; ¿no es cierto?”. 

    La cebra cuentista no quedó en condiciones de ser atrapada al escuchar un gato que hablaba su idioma, porque había estado pensando justamente en eso. 

    Miró fijamente al gato y, sin saber por qué, hubo algo en su aspecto que no le gustó, de modo que le dio una coz y lo mató. 

    Tal es la función del cuentista.



martes, 6 de enero de 2015

FÁBULA DEL LEÓN Y LAS ABEJAS




Pasó el león un día por delante de una colmena, y se detuvo. Observó que era perfecta: una pequeña y murmullosa catedral gótica donde esas hembras llenas de perfume y polen, esas hembritas dulzonas, eran capaces de elaborar un alimento sanador y perfecto, de colaborar con la polinización de las especies vegetales, de dar cera y jalea, y de alargar la vida de las gentes.
Luego el león se retiró, cabizbajo. Él, con más ruido y más sangre, no era capaz de crear más que algún hijo, y la lógica de todos los imperios: la del miedo.
“Poca música”, pensó, mientras se alejaba con su melena mecida por el viento.
C. Bakún


lunes, 21 de mayo de 2012

Hablar con los perros






Dicen los que saben

que hablar con los perros es cosa de idiotas o de locos...

Lo dicen porque el perro no comprende nuestro idioma:

sólo tonos de voz y esas cosas...



Sin embargo a veces,

a veces,

hablar entre humanos

parece cosa de idiotas o de locos,

que sólo entienden tonos de voz y esas cosas...

alguna que otra orden,

una que otra patada,

algún que otro hueso,

una que otra caricia…



Fotografía: Marina Camporeale






viernes, 6 de enero de 2012

Tres colibríes y una foto




Dos colibríes...
luz rosada en la senda
que lleva a casa.

desde su mano
otra vez hacia el aire
el colibrí


tintineando,
el colibrí de plástico
tiembla en el aire


martes, 27 de septiembre de 2011

INAGOTABLE ASOMBRO: El Perro, según Girondo



INAGOTABLE ASOMBRO

Este perro.
Este perro.
¡Indescriptible!
¡Único!

(¿Quién diría la forma,
la intención,
el tamaño
de todas sus membranas,
sus vértebras,
sus células,
sin olvidar su aliento,
sus costumbres,
sus lágrimas?)

Este perro.
Este perro,
semejante a otros perros
y a la vez tan distinto
a su padre,
a su madre,
sus hermanos,
sus hijos,
a los perros ya muertos,
y a todos los que existen.

Este perro increíble,
con su hocico,
su rabo,
sus orejas,
sus patas,
inédito,
viviente;
modelado,
compuesto
a través de los siglos
por un esfuerzo inmenso,
constante,
incomprensible,
de creación,
de armonía,
de equilibrio,
de ritmo.

Este perro.
Este perro,
cotidiano, inaudito,
que demuestra el milagro,
que me acerca al misterio...
que da ganas de hincarse,
de romper una silla.



 (Oliverio Girondo, de "Persuasión de los días")

Fotografía: Marina Camporeale

El Perro I: dos instantes capillenses

 



Calle Techada: 
por cada mesa, 
un perro relamiéndose



bajo las luces, 
mientras llega otro artista 
se rasca el perro



C. Bakún (verano de 2011, Capilla del Monte)

sábado, 18 de junio de 2011

Una mariposa, ahora



Toca la tierra
un pesado insecto
despojado de dolor,
y se pregunta por la lágrima...
Cree sinceramente mosca
que la inocencia que le falta
le sobra a otros,
que las rayas de las abejas
son mejores que su diapasón cansado de girar.
Toca la tierra,
mira cómo de costado los elefantes son felices
y cómo desde arriba las serpientes parecen más buenas...
Y cómo, desde abajo
las águilas, pareciera
que sólo vienen a pasear criaturas por el cosmos...
Toca la tierra,
llora,
grita un rato,
se estremece,
encuentra el ritmo descreído de tifones,
no encuentra un dolor que la contenga
y se suicida.

(No obstante, de ella renace
una mariposa ahora,
de alas transparentes).

C. Bakún

imagen tomada del sitio: miserconspira.blogspot.com

luciérnaga




Prendida al pecho


la luciérnaga ignora

cuánto ilumina.



C. Bakún, 2010

Joaquín O. Gianuzzi: El sapo



El sapo
Al pie del agua de un verde inmóvil
había un sapo que dulcemente vi
hace tiempo, en un verano,
y su forma contenía un posible mundo
desconocido, quizás semejante
a los vastos cielos de diciembre.
Pero el cielo mismo no se comprende en absoluto.
Estaba allí, reposado en la placidez
de su propia y espesa materia palpitante,
sensato como todas las cosas
que desde su centro aguardan
la disolución de sí mismas.
Me detuve y logré
alcanzar sus ojos con los míos
y pensé que, sin duda,
la perplejidad de ser estaba superada.
Consideré inútil otro
conocimiento. El sapo alcanzaba
una región más vasta,
no extraña precisamente sino
ajena, una manera
de sobrevivir lo exactamente necesario.
Precipitado, aventurado a la existencia,
como un sapo simplemente, más allá
de la belleza
que da paz y enloquece a los hombres
el único significado de todo eso
era la tranquila complacencia
de la húmeda piel verdosa,
vistiendo a un dios obstinado
en la razón secreta de sí mismo.
Me inundó un colmado sosiego
y desmentí
la náusea y la muchedumbre de sabios
que desde Thales de Mileto
inclinan hacia el error
el tumulto precipitado bajo la frente.
Ante esa vana fatiga
permanecía idéntico a sí mismo
e infatigable además
el sapo que dulcemente vi
hace tiempo, en un verano.

De las condiciones de la época (1967)

miércoles, 15 de junio de 2011

Bichitos II : la mosca, por Issa



Ahora que me voy 
 entreteneos jugando al amor, 
 moscas de mi ermita

Issa 

(Issa Kobayashi, poeta japonés 1762-1826)


Bestiarium, de Dulce María Loynaz


Dulce María Loynaz, -esa grande de la poesía cubana y universal nacida en 1903 en La Habana, y fallecida en la misma ciudad en 1997-, mientras "corrían los primeros años veinte", escribía lo que luego se convirtió en el libro Bestiarium, nacido como una ilustrada y sensible travesura de quien, -mucho antes de convertirse en esta dulce viejecita que muestra la foto-, supo poner su rebeldía en poemas.

Por ese entonces, Dulce María había decidido preparar una materia llamada Historia Natural sin maestros, y habiendo rendido a la perfección el examen oral, fracasó sin embargo en su intento debido a no haber sido advertida de un requisito: la presentación de tres cuadernillos en donde hubiera realizado la descripción de veinte ejemplares del reino animal, veinte del vegetal, y veinte del mineral.

Esa jovencita muy ofendida por la única suspensión acaecida en su carrera, ocasionada por la rígida actitud de "los adustos señores del tribunal", "muy amargada por ese fracaso decidió vengarse, y cuando por segunda vez compareció ante el tribunal examinador, pudo poner en manos del encargado los cuadernillos exigidos", en los que estaba justamente su venganza... venganza que por obra y gracia de un catedrático conocedor del contenido de los mismos, no llegó a manos de quienes habrían podido castigarla en vez de reconocer en esos textos la ocurrencia magnífica del ofuscamiento trasmutado en poesía, sin desmedro del conocimiento.

Según cuenta la ya anciana Dulce , "de aquellos cuadernillos sólo uno se salvó del ataque de las polillas y algunas personas a quienes fue mostrado a modo de divertimento, vieron en él algo más de lo que veía su autora".

Una vez más, el cariño de los amigos, salvando de las polillas de la autocrítica textos benditos por la magia...

Bichitos II...: la mosca, según Dulce María Loynaz





LECCIÓN QUINTA



Musca doméstica
(mosca común)



Moscas, puntadas negras
que van cosiendo un día al otro día...
Moscas posadas en el gran pastel
de las quince velitas...
Moscas. Sol.
Coser el tedio, pellizcar furtivo
en la escasa dulzura de los hombres.





Dulce María Loynaz (Bestiarium)


jueves, 12 de mayo de 2011

La Abeja, por Dulce María Loynaz




LECCIÓN CUARTA

Apis mellifica

(Abeja)


Visión dinámica:
Embriaguez de rosa,
miel en tránsito y oro en grano vivo;
hélices para el vuelo de algún sueño...
Visión estática:
Panal labrado,
catedral gótica de cera.


Dulce María Loynaz, de "Bestiarium"

¡ojo al piojo!


¡ojo al piojo! ¡que estos bichitos también tienen quién les cante!



Por el río Paraná

venía navegando un piojo
con un hachazo en el ojo
y una FLOR en el ojal*



...decía el paisano,-ancho como alpargata de gordo después de
revisar sus cartas-,
que con la excusa del pobre piojo y su ojito
averiado, está en realidad paladeando el
final sentencioso
en que cantará "FLOR" a sus contrincantes del
truco...




Y allá lejos, en tiempo y espacio, el señor Issa** escribía en el
antiguo Japón de su vida errante:



para los piojos
también la noche es larga
y solitaria


Y con dedicatoria a una de las tantas pulgas a las que les cantó:


pulga retozona:
ven a hacerte Buda
entre mis uñas


y también:


mi guarida es menuda

pero alcanza
(para las piruetas de mis pulgas)




ya vemos: "todo bicho que camina va a parar al asador"...
(de la poesía!)





* Coplas populares argentinas para el juego de Truco


** de "El libro del Haiku", de Alberto Silva -Trad: Alberto Silva



imagen tomada del sitio
:tocknock.com