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sábado, 27 de diciembre de 2025

REGALITOS/ con Poema de Luis Pescetti de regalo

Íbamos con mamá cada primer sábado del mes, o sea, después de haber cobrado su sueldo, a la Galería Santa Fe, a elegir  no sólo ropa, sino también adornitos, cosas lindas, regalitos en definitiva... porque siempre, siempre tenían su posible destinatario.

Eso y otras tantas cosas aprendí de mamá: aprendí el disfrute de dar, nada menos. Y no sólo de ella, sino también de las tías y el tío, el disfrute de dar y recibir cariño, y sobre todo, abrazos.

Cosas que nos ayudan  a vivir...

Después descubrí otros regalitos que me hizo mamá, como por ejemplo aprender (yo lo tuve que aprender, creo que ella no lo necesitó) a perder el miedo al ridículo, practicar la espontaneidad, fabricarse una buena risa para festejar las cosas y las ocurrencias, y tanto descubrí gracias a su manera de vivir, que pude ver regalos donde no los veía antes, no sólo observando su vida, sino LA vida, las vidas de todos, también la mía.

Descubrí, o reafirmé, que la razón de ser de los regalos está en el deseo de hacer feliz a alguien a quien se quiere. En ese sentido, importa tres belines el costo económico del mismo. 

Lo que deseamos es ser queridos y sentirlo, registrarlo... como cuando éramos profes de primaria y los nenes nos regalaban cartitas improvisadas, con una flor, un corazón y un te quiero mucho. Lo que deseamos es que nos quede claro el amor del otro. Al dar, haremos lo mismo: dar por el puro júbilo de hacerlo.

Hay quien puede ver y quien no, hay quien puede recibir y quien no, todos acaso hayamos estado alguna vez en ambos lugares...

Sin embargo uno en algún momento se aviva: para cuando uno se aviva, todo lo que es regalo empieza a ser leído y tomado como regalo: la presencia, una mano en la nuestra, un "contá conmigo", un buen consejo, la opinión no complaciente que nos ayuda a cambiar, un no cuando hubiera sido más cómodo un sí, un regalo hecho a mano con toda la intención y la dedicatoria... 

Para quien no presta atención, todo tiene más que ver con el paquete, con el moño, que con el contenido.

A veces uno regala una canción como un mimo, y el otro devuelve un análisis crítico sobre afinación...Cosas así tiene el malentendido humano.

Alguien me dice que hasta el "malentendido humano" en sí mismo puede ser un regalo. Y lo considero, claro que sí. Más que nunca, en este tiempo raro, meticulosamente apurado y distraído, en que mandar un videito de tok tok, poner un emoji  o recibir una palabra cariñosa, podrían considerarse verdaderos tesoros cotidianos.

Habrá que tratar de ser sensibles y estar atentos, porque no todos los regalos vienen envueltos en papel brilloso.



He aquí mi regalito de hoy: dice Luis que


Hay que dejar que el amor haga su trabajo,

sin interferir, en lo posible.

Mientras tenemos nuestras charlas,

y nos ocupamos de las tareas diarias:

lavar los platos, despertar al hijo;

dejar que corra, subterráneo,

el dios arquero.

Observen las palabras,

ellas mismas: ciegas a su existencia,

sin conocimiento del significado que cargan.

Sin embargo nos llegan, conmueven aunque no se enteran.

Aire esculpido,

ausente en la ignorancia de lo que representa.

Así nosotros, hormigas de algo que nos supera,

llevamos un sentido, desconociendo cuando lo hacemos.

Tantas veces arruinándolo cuando intervenimos

como un escritor novato, que "quiere que su cuento diga..."

y malogra lo que deja en un panfleto.

Pero otras veces, afortunadas,

después de miles de horas de ensayo,

de pérdidas irreparables y dolores que no queremos repetir:

hacemos sin pensar cada movimiento;

no estorbamos entre lo que sabemos y cómo respondemos.

En manos de un Dios dejemos que tejan nuestras manos,

de una Diosa, que las flechas den

en el blanco insospechado.

Entre la llegada, el abrazo y el arquero:

suspender el mundo.

Nos lanzan,

cerrar los ojos,

olvidar,

primero.




miércoles, 2 de abril de 2025

LA FLOR

 "mantente locamente enamorado/ porque el amor / es lo único que es", Rumi.



Cuando ella estaba enamorada

furibunda

copiosa

abundosamente enamorada,

sin pedir permiso

las palabras se le salían a chorros 

incluso a su pesar

Todo en ella cantaba y cantaba 

y lloraba y lloraba

y bendecía

dos tres cuatro veces al día ese amor

tan increíblemente absurdo

Cuando estaba enamorada, su corazón 

alibatiente

centuplicaba su asombro ante las cosas

y los seres vivos e inanimados

Como globitos se disparaban sus ideas creativas

y los cuentos se le armaban solos 

mientras los iba escribiendo

Todo parecía una buena broma que afinaba aún más

su sensibilidad

Como de un hilito encantado, ella tiraba 

y salían las sombras

los devenires mágicos, el éxtasis,

disfrazados de grillos de la suerte

Y sin hacer esfuerzo

podía sentir la vida todo el tiempo

La emocionaba ver qué sucedía con cada nuevo paso

Y no había un cansancio ni dos, como ahora empieza a haber…

De pronto,

en lo irrisorio del tiempo que sucede,

está el miedo encubierto

a la muerte de lo amado

a la repetida sucesión de las distancias

de los aconteceres, 

que parecieran no alumbrar ya más nacimientos

en formas adorables de lo inesperado

y lo suficientemente resistentes

como para que el óxido parezca en ellas una pátina sagrada

o para que jamás las venza el deseo de escapar

En esa espera sufre

mas, -sin embargo-

se involucra con algún tejido, alguna brisa

una pequeña primavera 

que, 

-por lo menos, 

en el latido del instante-,

será 

flor.



viernes, 30 de agosto de 2024

ALGO SOBRE EDITH


 Anoche vi la película "La vie en rose", sobre la vida de Edith Piaf. Me emocionó mucho. Tanto, que después me quedé gugleando por ahí sobre ella, mirando fotos, acopiando más datos... y me encontré con otros aspectos no abordados en la película.

Y también con algunos artículos que, o en su título, o dentro de su contenido, hacían mención de las más que evidentes desgracias sufridas por ella, desde el lugar ese de preguntarse, conmiserándose de su suerte, si alguna vez habría sido feliz.

Una de esas notas, -muy interesante, por cierto-, se titulaba "Una vida para nada rosa", y casi enseguida pensé: "una vida para nada sosa". Y sobre todo, pensé que aun en el caso de que Edith Piaf, el gorrioncito, no hubiera alcanzado LA FELICIDAD, (¿ la habrá alcanzado algún mortal?-, digo, ésa, la gran zanahoria tras la cual corre el ser humano), sin duda su vida no fue "una vida para nada", sino para mucho, y para muchos.

Creo que es imposible que una persona capaz de hacer con las cartas atroces que le tocaron en suerte, esa tremenda poesía, y que además de ser una artista de la música, llegó a ser , -como lo fue también la Kahlo-, una artista de la vida... Que pese a sus fuertes marcas tempranas,y a la dimensión de sus pérdidas, y tal como aconsejó a la humanidad en sus últimos días "amó, amó y amó" intensamente... Creo que nadie que ame intensamente puede no haber sido feliz.

Y creo también que el gran malentendido que sobre todo padecemos en Occidente, está en asimilar la felicidad no sólo al placer, sino a estándares de éxito a los que se llega como llegaría un deportista a sus marcas, y con una pretensión de inmutabilidad, de primavera congelada para siempre en la mejor de sus flores... o nada. Esa felicidad no sólo no la debe haber alcanzado Edith, ni sé si, -de ser posible-, sería deseable.

Pero ¡quién le quita lo cantado! Porque, además, su vida no sólo fue un "Himno al amor" como intenso anhelo romántico, sino una expresión viva y práctica del amor como motor de superación de las peores circunstancias, como  quimera irrenunciable, y como credo.

Y digo expresión viva y práctica, porque, -más allá del comprensible mal genio y de la morfina calmante de tanto dolor-, la Piaf entregó al mundo su voz, su canto, su mejor don, y amó profundamente su arte, por el cual se puso en pie una y mil veces...Pero también su vida expresó un amor al prójimo que trascendió ampliamente los intereses del ego, llegando a impulsar tanto a sus amantes, ocasionales o no tanto, como a sus amigos o a totales desconocidos, a la realización plena de sus dones artísticos, -Aznavour, Moustaki...¡Yupanqui!- y, en medio de sus tormentas personales, -que no fueron ni pocas ni leves-, se hizo lugar para ser símbolo de la resistencia francesa durante la ocupación nazi, ayudando a los artistas judíos, protegiendo y hasta salvando vidas.

¿Cómo se puede intentar quitarle un ápice de belleza a semejante monumento vital? Sí: La vida en rosa y el Himno al amor, cuyas letras escribió-, o el "No, no me arrepiento de nada", dan fe de una vida con sentido.

Ojalá todos pudiéramos tener el honor de que se contaran cosas como ésas en nuestro curriculum vitae, en tiempos de tal maraña en torno al éxito y a la abominación del fracaso, insuflando al uno todo lo positivo y al otro, todo lo nefasto.

Los diamantes que fueron carbón necesitan una imperiosa reivindicación en este mundo cuya inefable belleza aún espera ser descubierta.





miércoles, 1 de mayo de 2024

TE AMO...Y NO, DE JEFF FOSTER

 



Puedes sentir una profunda compasión y ternura hacia una persona y aun así decir "no" a sus peticiones y sus comportamientos.


Tu 'no' surge de un 'SÍ 'más profundo a la vida, a la verdad, a la autenticidad.


Visto así, el “no” y el SÍ no son opuestos, como la luna no es lo opuesto al sol sino igualmente bienvenida en la inmensidad incondicional del cielo, en el gigantesco SÍ de la Presencia misma.


El "no" no es necesariamente resistencia, ni ego, ni una expresión de miedo, ni una "huida". El 'no' también puede ser un amor feroz. El 'no' puede ser una expresión de gran bondad y valentía.


El amor no requiere que nos convirtamos en felpudos, ni que toleremos la violencia, ni que aplastemos nuestros preciosos sentimientos y ocultemos nuestro "no" para parecer más espirituales, compasivos, amables, libres de ego o iluminados, más allá de los sentimientos humanos. A la mierda esa imagen. Es falso. Una máscara que al final te asfixiará.


Un verdadero límite, un 'no' amoroso, no nos separa, nos protege. Nos permite mantener nuestros corazones abiertos unos a otros, relacionarnos honestamente y, al mismo tiempo, saber exactamente dónde nos encontramos.


A otros puede que no les guste o no estén de acuerdo con nuestro "no". Quizás nos juzguen por ello. Pero nunca estuvimos aquí para proteger a otros del dolor. Siempre estuvimos aquí para decir nuestra verdad, con una compasión feroz.

Y entonces podemos decir, sin contradicción:

TE AMO.

Y NO.

Y quédate ahí, libre, amoroso, auténtico, en nuestro asombroso poder.


-Jeff Foster-


martes, 18 de julio de 2023

un abecedario del amor

hay gestos en los que aún se puede confiar.

aún en este sórdido momento planetario en que conviven los más puros impulsos con los más abyectos, y la sombra de las cosas se transforma en semblante de una cáscara yerma vacía de miga y esperanza

hay gestos en los que aún se puede confiar

la temperatura de una mano

la temperatura de un abrazo

la calidez desbordante de una mirada

nada que mienta nada

unos ojos cerrados que cantan por tierras que no vemos, que se abrazan más allá 

unas sonrisas de ojos que se tocan 

joyas

esa lágrima

esa humedad en algún ojo que te ame

evidencias de la entrega





martes, 14 de marzo de 2023

"Amor y amor... ¡y nada más que amor! "

https://www.youtube.com/watch?v=SguIBUI4TYQ

"Amor y amor... ¡y nada más que amor!", de Espantapájaros (al alcance de todos), 1932, Oliverio Girondo

No creo haber escuchado nunca mencionar el verbo amar tanto como en este momento histórico. En nuestro país antes, decir "te amo" era algo excepcional, y diría que casi con exclusividad reservado para el amor erótico. Nosotros, a diferencia de los angloparlantes, teníamos y usábamos mucho la posibilidad del "te quiero", o del "te quiero mucho". El " I love you" que aplicaba tanto a la madre como al gato era cuestión de películas yanquis.

Hoy amamos a todo y a todos, todos amamos mucho, amamos fuerte, y últimamente rematamos la frase que sea (te quiero, te quiero mucho, te amo) con un "y yo más". Paradójicamente, no siempre, pocas veces, a veces muy pocas, eso se lleva bien con lo que realmente sentimos, y con lo que estamos dispuestos a hacer por ese sentimiento hacia la madre, el gato el perro, el amigo, la amiga, el prójimo, el nieto, el hombre, la mujer o el no binarie que amamos.

Y es que realmente no amamos todo el tiempo, pero ese momentito en que sí lo hicimos, en que realmente amamos, no tenemos dudas de que se trata de esto que acabo de leer en instagram (oh! las redes nuestras de cada día!) en una página de psicología (rarísimo en mí, claro).

Y me sorprendió el señor Lacan citado en esta manera de concebir la cosa. Digo que me sorprendió porque una cosa es ser paciente y otra haberlo leído. Tampoco sé quién es Chris Dunker.

Pero me alegran las coincidencias transdisciplinarias, y transalmáticas, y tal vez transoceánicas.

Ahí va:

                                                                         



"Yo y mis intereses, vos y tus intereses. ¿Y que hacemos? Intercambiamos nuestros intereses, negociamos. ¡No funciona!.

Lacan fue sensacional diciendo: Amor no tiene que ver con el intercambio, amor tiene que ver con un don. Es regalo. Dar, recibir. Recibir algo que es dado gratuitamente. Si aprendes a dar -gratuitamente- aprendiste a amar.

Y está lo más difícil: recibir gratuitamente. Generalmente la neurosis transforma los signos de amor que recibe del otro o en una obligación insostenible para el otro o en una deuda que él mismo nunca consigue pagar. Por eso él huye sobre todo de ser amado y así se desobliga de devolver, lo que gratuitamente recibió".

Chris Dunker

PD: acabo de encontrar a Chris Dunker, aquí una nota muy interesante

https://www.bbc.com/mundo/noticias-56489423


domingo, 24 de julio de 2022

DOS MUESTRAS DE ARTE



 

Cuando ayer me dispuse a ir al MALBA a ver la muestra de Yente y Del Prete, titulada Vida venturosa, me resultó interesante por la obra plástica con que la presentaban, pero a Del Prete lo visité poco cuando estudiaba Bellas Artes, y a Yente no lo conocía en absoluto. También me gustó eso de la vida venturosa. Me gustan lo venturoso y lo aventurado, y aunque etimológicamente parece que “ventura”, como palabra, en sí misma no promete más que el advenimiento de algo que no ha sucedido aún, el agregado del sufijo “oso/a” indica abundancia, por lo que una vida venturosa indicaría que la ventura, en este caso, ha sido buena.



Después de pasar por un puesto de flores y observar la belleza de los tulipanes y su colorido alegre y variado, llegué a la entrada del MALBA, y esperé a mis dos amigas. Ya había sacado algunas fotos de los tulipanes, así que andaba con el celular en la mano. Garuaba, y el cielo estaba gris. Y sin embargo en medio de la explanada desierta, una pareja se besaba. Sólo él y ella, ella y él, bajo la llovizna, en medio del gris, sin parar y suave… largamente como la lluvia, se abrazaban y besaban. Me sorprendí. Ni mis amigas llegaban, ni la llovizna dejaba de caer, ni la pareja de besarse. Y sentí deseos de registrar ese momento único, casi sagrado.



Eran apenas un punto en medio del metal de la gran escalinata. Ni yo sabía bien a qué le estaba sacando fotos, dada mi escasa visión.  Tomé unas cuántas, mientras iba cambiando de lugar para ver cuál de todos mis intentos captaba el beso de esos dos seres mientras me preguntaba acerca de lo que podrían estar sintiendo. ¿Sería un instante fuera del tiempo, o tal vez parar el tiempo? Absolutamente inmersos en el presente y sin importarles nada más que eso que estaban generando en sí mismos, imposible imaginar que esa magia estuviera irradiando y tocándome también de algún modo.

Era llamativo que mientras yo subía y bajaba la escalinata y cambiaba de ángulo silenciosamente, la pareja no cambiara de quehacer; apenas brevísimas interrupciones de ese beso que no era el de Rodin, para poder respirar.






La magia de esa escena era enorme. No sé si más gente se habrá detenido a mirarlos, pero a simple vista el gentío transcurría puertas adentro.

Fui subiendo las escaleras y entré. Luego mis amigas llegaron. Ya la pareja se había ido.

Al subir al segundo piso los carteles explicativos nos contaban que Yente no era un “él”, sino una “ella”, la mujer de Del Prete, que la pintura con que se había elegido presentar la muestra se llamaba “El abrazo”, y que ambos estuvieron juntos más de cincuenta años, experimentando con la plástica y la vida; que no tuvieron hijos, que ella, por su condición de mujer en ese momento histórico, quedó bastante relegada en cuanto a la trascendencia de su obra. Y que “la vida venturosa” aludía a una serie de pinturas de Yente en donde narraba, -a modo de historieta-, con ternura y humor y valiéndose de otros nombres, quiénes eran ellos antes de encontrarse, cómo sentían, a qué se dedicaban, y cómo se vio modificada la vida de ambos a partir de su encuentro. Yente era amiga de los hilos, del tapiz, del bordado, y a diferencia de Del Prete, utilizó este recurso combinándolo con la pintura en muchas de sus obras.





Fue así como me quedé impregnada de esa mezcla alegre y delicada de los colores en los tulipanes, los collages, los hilos y la garúa, de un abrazo y un beso interminables y la vida venturosa de quienes se encuentran. La danza de lo efímero y de lo eterno, conjugándose en lo que se quedará en la memoria para siempre. Y la pregunta de cuántos besos como ése construirán el paraíso al que iremos algún día, la muestra de arte tejida con nuestras vidas, los momentos que quedarán como obra, más allá de nosotros, irradiando.





(Yente es el seudónimo artístico de Eugenia Crenovich)

jueves, 4 de noviembre de 2021

e.e. cummings, seis poemas

lo encontré mirando libros, hace mucho tiempo, y lo traje a mi casa. Empezó a hablarme con minúsculas, como quiso escribir siempre, e incluso su nombre. 

Pese al paso del tiempo, sigue intacta la forma en que logra transmitirme toda su fuerza, toda su vitalidad.

Se trata de e. e. cummings, de quien en realidad tuve noticias por primera vez a través de Woody Allen, otro maestro, en Hannah y sus hermanas, en donde uno de los protagonistas recita un poema del susodicho a la mujer que amaba. 

cummings innovó en el uso de la gramática al punto de resultar muy dificultoso en muchos de sus poemas traducirlo adecuadamente. Y no sólo le encanta el uso de las minúsculas, sino de las mayúsculas empleadas a su gusto para resaltar ciertas palabras.

No sólo escribió poesía de temática amorosa, pero la misma se le dio muy bien, por decir poco. 

Su obra es muy extensa, y también fue pintor. 

cummings es una de todas las muchas cosas que provienen del gran país de  norte que están bien, tan bien...

Aquí unos pocos poemas que me fascinan siempre, sin atenuantes:


VII

en algún lugar por donde nunca anduve, felizmente más allá

de toda experiencia, tus ojos tienen ese silencio:

en tu gesto más frágil hay cosas que me abarcan

o que no puedo tocar porque están demasiado próximas


tu más leve mirada me abrirá fácilmente

aunque me haya cerrado como dedos,

tú me abres siempre pétalo por pétalo como la Primavera abre

(tocando diestra y misteriosamente) su primera rosa.


o si tu deseo fuera cerrarme, yo y

mi vida nos cerraremos muy bellamente, súbitamente

como cuando el corazón de esta flor imagina

la nieve cayendo esmeradamente en todas partes;


nada que hayamos de percibir en este mundo iguala

la fuerza de tu intensa fragilidad, cuyo tejido

me somete con el color de sus países,

rindiendo muerte y para siempre con cada latido


(no sé que tienes, que me cierras y me abres,

aunque algo me dice que la voz de tus ojos

es más profunda que todas las rosas)

nadie, ni siquiera la lluvia

tiene manos tan pequeñas


(Y en inglés:

somewhere I have never travelled

somewhere i have never travelled,gladly beyond

any experience,your eyes have their silence:

in your most frail gesture are things which enclose me,

or which i cannot touch because they are too near

your slightest look will easily unclose me

though i have closed myself as fingers,

you open always petal by petal myself as Spring opens

(touching skilfully,mysteriously)her first rose

or if your wish be to close me, i and

my life will shut very beautifully ,suddenly,

as when the heart of this flower imagines

the snow carefully everywhere descending;

nothing which we are to perceive in this world equals

the power of your intense fragility:whose texture

compels me with the color of its countries,

rendering death and forever with each breathing

(i do not know what it is about you that closes

and opens;only something in me understands

the voice of your eyes is deeper than all roses)

nobody,not even the rain,has such small hands)


XIII 

la vida es más verdadera de lo que la razón finja

(o más secreta de lo que la locura reveló)

la vida es más profunda que perder, más alta que tener;

pero la belleza es más cada que vivir es todo


multiplicado por infinitos sin, si 

a las más poderosas meditaciones de la humanidad

las cancela una simple apertura de pétalo

(alrededor de cuyas cercanías no hay más allá)


¿ o puede algún pájaro más pequeño que lo que los ojos distinguen

mirar hacia el silencio y cantar perfectamente?

los futuros son obsoletos, los pasados no nacidos

(aquí menos que nada es más que todo)


muerte, como ellos la llaman, termina con lo que ellos llaman hombres;

pero la belleza es más ahora que morir es alguna vez


XXV

uno no es la mitad de dos. Es dos que son mitades de uno:

reintegrando esas mitades no resultará

la muerte o alguna cantidad; sino algo verdadero

y mayor que las máximas cifras enumerables.


atiende, omitiendo la milagrosa estela, 

esta simple verdad: cuidado con los sin corazón

(dado un escalpelo, diseccionan un beso:

o, vendida la razón, insueñan un sueño)


una es la canción que ángeles y demonios cantan:

todas las mentiras asesinas dichas por mortales suman dos.

Que se marchiten los mentirosos, devolviendo a la vida lo prestado;

nosotros (por un don llamado muriendo nacer) debemos crecer

profundos en la mínima oscuridad, recordándonos 

que el amor sólo conduce su año.


Perder todo, encontrarlo entero


XXVII


los amantes verdaderos en cada suceso de sus corazones

viven más que todos y que cada uno;

a despecho de lo que el miedo rechaza, de lo que la esperanza afirma

de lo más falso que ambos refutan al probar la verdad


(todas las dudas, todas las certezas, como el esfuerzo

de héroes y villanos para el simplemente, pobre de entendimiento finjen

formidables historietas continuadas; sólo el amor

inmortalmente acontece detrás de la mente)


tan un para siempre es cada momento del amor

y cada aquí suyo es tan un todas partes;

y aún más verdaderos los amantes crecerían

si de medianoche se desprendieran más soles de los que hay


(sí, y si el tiempo les interrogara en su fue

todo será, sus ojos nunca omitirían un sí)


XIX

fuera de la mentira del no

amaneces verdad del sí

(solamente ella y quien 

"es" sin límites)


haciéndole entender a los tontos

(como yo volado en el viento)

que no todos los problemas de la mente

tienen el valor de un ramo de violetas


XXXVII

un día negro

atrapó con la mano

una estrellita no mayor 

que no entender


"nunca te soltaré

hasta que me vuelvas blanco"

así fue y las estrellas

ahora brillan de noche


(excepto el primer poema citado en castellano y en inglés, todos los poemas son extraídos del libro "e.e. cummings XLIX POEMAS, con selección y prólogo de Santiago Perednik en versión de diversos traductores, entre los cuales se encuentran Octavio Paz, el mismo Perednik, (quien introduce con un estudio sobre su poesía), Juan Antonio Vasco y Alfonso Canales)


martes, 2 de noviembre de 2021

Hoy llegó



Hoy llegó y se sentó al lado mío por primera vez en años de compartir un espacio laboral sin haber intercambiado más que algún cómo estás, algún saludo. 

La pandemia trajo imprevistos, cercanías y alejamientos muy extraños. Supe en algún momento que había perdido a su pareja por covid, y que estaba hecha trizas. Le acerqué alguna palabra. Al principio ella no sabía bien quién era la que le hablaba y yo tampoco a quién le estaba hablando desde el guatsap; luego reconocimos nuestras caras, y compartimos alguna afinidad a partir de la foto de un árbol cuya belleza la maravilló, hasta que al fin nos encontramos. 

Sus ojos vivaces por detrás del barbijo acompañaban sus palabras, alborotadas por el duelo reciente, que empezaron a convertirse en lágrimas, en un monólogo pleno de intensidad emocional. Nos tomamos la mano, y entre lo que pude entender de la mucha historia que trataba de ser narrada en un tiempo ínfimo, apunto que lo conoció en el hospital rehabilitándose ambos, que él tenía problemas respiratorios, que ella salía de un accidente que le dejó muy mal un pie, y que el primer contacto entre ambos se dio cuando él le ofreció su brazo para acompañarla a caminar. Después de un matrimonio largo que terminó mal y que no pareció representar para ella algo demasiado valioso, excepto por la hermosa hija en común, había perdido las esperanzas en encontrar hombres que valieran la pena. Y esos dos años con él fueron infinitamente más hermosos que todo lo anterior que había vivido, y que abrazarse o quedarse hablando hasta las seis de la mañana era algo tan bello como tener sexo. Que muchas veces lloraban juntos de emoción, y que él quedó impactado porque antes de conocerla, -cuando salía de una excursión rara y por suerte infructuosa  hacia el más allá-, había visto la imagen de una mujer abrazada a una niña que coincidía con la imagen de la foto en que ella estaba con su hija chiquita. Que todo parecía flotar en una atmósfera increíble, y que a partir de conocerlo quedó abierta y sensitiva como nunca, como una flor, y que nadie de su entorno entiende eso.

Lloraba, y algo hizo que yo llorara también al decir eso. Le pregunté si sabía que era una privilegiada y me dijo que lo sabía, que la gente más cercana no entiende el dolor, que te encontrás con extraños que contienen tus lágrimas, que saben hacerte sentir bien, que vas llorando a todas partes, a comprar el pan, a trabajar, que acompañarse en esas andadas de la vida no es para cualquiera, que una amiga perdió a sus padres por covid en el mismo fin de semana y otra, a dos de sus mejores amigos.

Vamos menguando en la intensidad del diálogo; alguien me llama para llenar un formulario y le digo que espere, y nos quedamos un rato más tomadas de la mano, hasta terminar hablando de las flores y los árboles, de la belleza, la vida, los encuentros, y nos despedimos hasta la próxima.

Su mirada directa y clara brilla, y siento que está viva, y que es mi semejante.

 

 


domingo, 3 de octubre de 2021

RUMI, o REGALO PARA UN DOMINGO POR LA NOCHE


Estaba buscando sobre Rumi, y encontré aquí más de lo que esperaba. 

Apenas unos poemas de todo este maravilloso conjunto para cerrar esta semana, y para comenzar todas las que siguen:

https://omarpal.blogspot.com/2010/06/poemas-de-rumi-jelaluddin-rumi.html


Siempre que la Belleza mira,

el Amor también está allí;

siempre que la belleza muestre una mejilla sonrosada

el Amor enciende su fuego con esa llama.

Cuando la belleza mora en los oscuros vallecitos de la noche

el Amor viene y encuentra un corazón

enredado en los cabellos.

La Belleza y el Amor son cuerpo y alma.

La Belleza es la mina, el Amor, el diamante.

Juntos han estado

desde el principio de los tiempos,

lado a lado, paso a paso.


Cuando estoy contigo, estamos despiertos toda la noche

Cuando no estás, no puedo dormir

¡ Que Dios bendiga estas dos insomnias !

y la diferencia entre ellas



*** 

¿Quién hace estos cambios?

Disparo una flecha a la derecha

Cae a la izquierda.

Cabalgo tras de un venado y me encuentro

perseguido por un cerdo.

Conspiro para conseguir lo que quiero

Y termino en la cárcel.

Cavo fosas para atrapar a otros

y me caigo en ellas.

Debo sospechar

de lo que quiero.


***  

Solía ser tímido.

Tú me hiciste cantar.


Solía rechazar cosas en la mesa.

Ahora grito por más vino.


En solemne dignidad, solía sentarme

sobre mi tapete a rezar.

Ahora los niños corren a mi lado

y me hacen muecas.


El camino del amor

no es un argumento sutil.


Su puerta

es la devastación.


Los pájaros dibujan grandes círculos en el cielo

con su libertad.

¿Cómo lo aprendieron?


***  



Excepto el amor intenso, excepto el amor,
no tengo otro trabajo;
Salvo el amor tierno, salvo el amor tierno,
no siembro otra semilla.

***

Verdadera es el agua,
quien la vierte,
y quien la bebe.
Los tres se vuelven uno
cuando tu talismán está hecho añicos.
Esa unidad no la puedes conocer
por medio de la razón.


***


Así como tú hagas el amor
es como Dios estará contigo.

***

El amante llama a la puerta del Amado.

“¿Quién eres?”, le pregunta el Amado. “Soy yo.” Y la puerta no se abre.

El Amado repite la pregunta y el amante sigue contestando “soy yo”.

La puerta no se abrirá hasta que el amante no responda: “Soy Tú”



domingo, 15 de agosto de 2021

Telegrama, de María Elena Walsh



La ciudad organiza

metálico suspiro

y párpados de tiza.

No importa, yo te miro.


Ráfagas van pasando

de tiempo traicionero

y nadie sabe cuándo.

No importa, yo te espero.


Un niño que no llora

asesinó al asombro

con ametralladora.

No importa, yo te nombro.


Eran menhires, son

el ángel y el amigo

viendo televisión.

No importa, yo te sigo.


Un pájaro responde

con brío debilucho

y nadie sabe dónde.

No importa, yo te escucho.


Un río se desliza

con método de llanto

y flores de ceniza.

No importa, yo te canto.


Pasan sombras aciagas

con el dolor desnudo

y dedos en las llagas.

No importa, yo te ayudo.


Quizá el amor termine

o dioses del olvido

lo destierren al cine.

No importa, yo te cuido.


Hay besos en probetas

y máscaras de cuero

que acunan escopetas.

No importa, yo te quiero.

(del libro "Hecho a mano")

el amor al prójimo





"Te amo ni con mi corazón ni con mi mente

El corazón puede parar, la mente puede olvidar

Te amo con mi alma

El Alma nunca termina ni olvida."

Rumi


Hace rato me vengo preguntando por el amor, por todas las formas del amor...

Comparto aquí mi experiencia, y trato por consejo de buda de no tomar por bueno algo ajeno a la misma, -siempre puesta a prueba y examinada con el mayor de los cuidados- , a menos que me haya sido demostrado también por la experiencia.

Me pregunté hace unos días por el amor profundo.

Me pregunto ahora acaso por la misma cuestión, en el fondo el amor al prójimo, al otro, a los demás, o sea, a lo que no soy yo.

¿Qué otra fuerza puede llevar a una criatura de tres años a arrastrar el cuerpo de su madre a salvo de las llamas en una casa que se incendia?

¿Qué otra fuerza puede impulsar a alguien a interponerse entre un atacante  y el cuerpo de un familiar que va a sufrir ese ataque?

¿Es posible pensar ciertos oficios de riesgo y de servicio, como por ejemplo el de tantos rescatistas, de bañeros, de bomberos voluntarios sin tener en cuenta que están aceptando a conciencia que su vida pueda perderse por el solo hecho de asumir salvar a otros en circunstancias extremas?

¿Y eso, está mal? ¿ Implicaría masoquismo y autoinmolación? ¿Sería una elección poco saludable psíquica o espiritualmente, si se toma como parámetro el amor a sí mismo como norma universal?

¿Todo acto de servicio implica dejar de amarse? Yo creo que no: que más bien sólo quien tiene muy bien integrado el amor por sí mismo es capaz de arriesgar su vida por otros, no por dejar de amar la suya, sino por algún modo de comprensión profunda, no necesariamente intelectual,  de que la vida es una continuidad que no acaba exactamente con la frontera de nuestro cuerpo ni de nuestra alma.

Creo que es cierto que no es saludable poner el cuerpo ni el alma a reiteración para recibir el maltrato de quien, - porque no quiere, no sabe o no puede-, va a hacernos daño. Creo que ahí hay una falta de amor propio que no deberíamos tener.

Pero: ¿el extremo opuesto es realmente bueno? Quiero decir: mi paz primero, mi bienestar primero ¿SIEMPRE es algo válido? Yo creo, -y sigo a voluntad la premisa de Murray Schafer-, yo creo que no, que de ninguna manera. Si bien ni lo bueno es bueno porque sea antiguo, tampoco lo es porque sea moderno, y en ese sentido, tan cierto es que la abnegación llevada a extremos de sometimiento ha sido el común denominador de muchas generaciones y sobre todo de ciertos sectores, entre otros el de las mujeres aunque no en modo exclusivo... los pobres, los locos, los ancianos, los inocentes, los niños, los trabajadores más humildes, los indígenas, los mansos de corazón, etc, etc. Me estoy refiriendo a un modo de "amar" impuesto, confundido con el pertenecer, el obedecer, el ser víctima de algún tipo de abuso, y otras pérdidas de la libertad y la integridad personales.

Sin embargo, en esta cultura también vergonzantemente fascista, capaz de adaptar verdades del budismo y de la psicología a situaciones de un individualismo superlativo, en este culto a la Diosa Salud, -aterradoramente parecido al culto a la Diosa Razón de la generación ilustrada del siglo XVIII-, el yo se ha convertido en la medida de todas las cosas, y cada vez con más ahínco.

Hay algunos refranes cuya sabiduría es impresionante, como eso de que las penas compartidas son medias penas y las alegrías compartidas se multiplican, y eso se corrobora con la experiencia. De ahí la lealtad al amigo, a los afectos en general, la premisa de permanecer cerca en las buenas y en las malas.

Sin embargo muchas veces el amigue de hoy en día se aleja del dolor, no quiere acompañar ahí. Se considera que sólo debemos estar para "disfrutarnos juntos", reduciendo el concepto de disfrute al mero hedonismo, como si no fuera un enorme disfrute el compartir con un amigo un mal momento, el ponerle el hombro. Esos gestos que devuelven la confianza en la humanidad y que construyen, no sólo hacen sentir bien al que los recibe, sino al que los da. Hoy por tí, mañana por mí, otro de los tantos dichos memorables, porque de eso se trata la vida.

Hoy hay nuevos imperativos categóricos, como el soltar, como el apartarse ante la primera señal de malestar supuestamente causado por un otro al que casi no se conoce, como si nuestro sagrado yo no fuera capaz por sí mismo de hacerse daño sin ayuda externa, como si nuestro yo no fuera autor de grandes malestares sin necesidad de intervenciones ajenas, como si nuestro yo fuera realmente un disfrute al cien por cien para todes quienes nos conocen, como si no tuviéramos sombras, complejos, inseguridades, miedos y fantasmas para compartir.

Nuestra cultura de la hiper liviandad del ser, -la misma que Kundera halló insoportable- , confunde y mucho el tolerar humillaciones graves, con tolerar y tolerar-se imperfecciones. Nuestra cultura prefiere un sutil psicologismo descalificador deslizado suave pero arteramente, a un tono de voz un poco encendido. Nuestra cultura elige un modo de vincularnos que no nos involucre, que nos mantenga a salvo lo más posible de amar, porque eso sí que asusta, y cómo. Nuestra sociedad permite ese sutil maltrato de la falsedad consciente que jamás dirá en voz alta nada sustancioso, pero mantendrá los buenos modales a cambio de que nadie se convierta en suficientemente importante como para merecer lo mejor que podemos ofrecerle: nuestra entrega, nuestra disposición afectiva, nuestra sinceridad no brutal, sino honesta, nuestros actos hablando por nosotros más y mejor que nuestras palabras, nuestras miradas, nuestras percepciones, en fin, un sinnúmero de matices propios de la existencia humana que no decoloran con el tiempo, ni siquiera si el vínculo se rompiera, o incluso a pesar muchas veces de que se hubiera lastimado seriamente.

La fecundidad de lo compartido nos funda, nos hace humanos. La soledad nos construye y muchísimas veces nos ayuda a repararnos y a reconocernos, pero como dice el proberbio zen, el verdadero monje no se esconde en la montaña, sino que sale hacia el mundo a compartirse. El bodhisatva budista, después de ser iluminado va a compartir su luz con los demás. El cristo mismo,- y aquí me estoy metiendo en aguas cenagosas-, tan vapuleado en su cruz, tan vapuleado por su poner la otra mejilla y tan irreverente en su forma de echar del templo a los mercaderes, no sé qué tanto nos está hablando de masoquismo en los dos primeros ejemplos, o de violencia en el último. El mismo San Agustín cuando dice "ama y haz lo que quieras" no está diciendo que haya que permitirse cualquier cosa. Creo que está hablando, como el cristo enojado con los mercaderes, de que no todo enojo es destructivo, de que el conflicto y la puesta de límites son necesarios en la existencia humana. Tampoco hoy estoy tan convencida como alguna vez sí lo estuve, de que poner la otra mejilla SIEMPRE sea un acto de autohumillación.  (Igual sigo metiéndome en terreno cenagoso, y no es ese mi propósito, sino permitirme dudar en voz alta). Creo que la pedagogía de las personas hondamente seguras de sí mismas en cuanto a su integridad y capacidad de amar, pueden incluir acciones atípicas. Se atribuye a Buda una anécdota en que un campesino se avergüenza de haberle dado con algo así como una caña, por la cabeza a un hombre que lo humillaba constantemente, Sentía aflicción al observar su alma llena de odio por esas humillaciones. Buda le dijo que la próxima vez llenara su corazón de amor, y le volviera a dar por la cabeza con la caña, porque era el único idioma que ese hombre entendía. Claro que no somos ni Buda, ni Jesús, ni San Agustín, ni siquiera le llegamos a los talones a Nelson Mandela ¡qué decir!

A buen entendedor, pocas palabras, otro dicho interesante.

Si te hartaste de permitir maltratos, si sostuviste en demasía, si sos salvadora o salvador compulsivo, preguntate ahí qué pasa, porque realmente no se trata de un incendio, y en general no terminás ayudando a nadie. Pero por favor, no te vayas para el otro lado: no construye a nadie, ni a vos misme, Defrauda, hace mal. Y no te salva.

viernes, 13 de agosto de 2021

amor profundo

con minúsculas escribo esto, tal como siempre escribo lo más importante. lo concibo como único. acercamiento completo a un ser que no sé si se elige, y por el que en algún momento al menos nos hemos sentido impulsados a hacer cualquier cosa frente a,- por ejemplo -, saber su vida en peligro, o a por ejemplo, saberle infeliz. único, porque nadie entra de este modo en la lista de cosas seriadas que supuestamente podemos llegar a amar, lo predecible, el tipo de características que nos gustan en general en la gente, o en los amores, o en las amistades. esto es cuando uno siente por un momento al menos que podría arrojarse al mar sin saber nadar por el otro, como impulso previo a cualquier tipo de pensamiento. es el acto de acudir. supongo que es lo que muchas veces sienten las madres y padres por sus hijos, así como otros por sus abuelas, o sus tías, o un gran amor, una gran amistad. a esa gente se la ama con un conocimiento profundo de su ser, tal como es. tal como es se la necesita y se la siente. no hace falta nada más. cuando se ha sentido esto por alguien alguna vez en algún momento, estuvimos tocados por la gracia, quizás la mayor que podamos aspirar a vivir. merece ser guardada en el arconcito de lo mejor, de lo que sí, de lo que, -pase lo que pase-, nos va a construir adentro toda la vida.

miércoles, 21 de julio de 2021

José Sbarra: que sea otoño, y otros poemas

Otoño. Que sea otoño. Que sea otoño y que llueva. Mucho. Que haya leños ardiendo en un brasero. Y un gato. Que haya un gato y que sea negro y que mire de amarillo y que se enrosque y que nos enseñe un poco a vivir. Pero por sobre todas las cosas que sea otoño. Que le falte un vidrio a la ventana. Que entren por ese hueco la lluvia y el frío. Que tengas ganas de besarme. Muchas ganas. Que una mujer te espere en otra parte. Que sea otra vez otoño. Otoño y que llueva. Y que no vayas. Que te quedes conmigo. Que sea otoño otra vez y que te quedes. ( de "Marc, la sucia rata")


Hace años ya, una alumna me propuso este texto para una consigna mía. Me pareció maravilloso y le pregunté de quién era. Fue así como supe de la existencia de un tal José Sbarra. Sólo por este poema delicioso.

Me vine a enterar hace muy poco de quién fue José Sbarra. Parece que se lo está redescubriendo... Bueno, me vine a enterar de quién fue o de cómo lo cuentan...de su vida oscura y llena de excesos y de sus libros oscuros, y de un montón de datos biográficos que se pueden encontrar tranquilamente en internet, por ejemplo este resumen cortito e ilustrativo que dice: "Fue maestro normal, periodista, escritor y guionista de la televisión. Publicó varios libros infantiles y juveniles. Después llegaron sus obras más oscuras: Obsesión de vivir, Marc, la sucia rata y Plástico cruel. Falleció el 23 de agosto de 1996, tras padecer HIV. Fue un escritor oscuro y nunca masivo. Dejó obras extrañas, entre ellas una novela, Plástico cruel."

Parece que el hombre fue muy cocainómano y muy homosexual, y que ese texto hermoso del otoño podría tratarse de una fantasía de venganza frente a quien lo abandonó, dejándolo para irse con una mujer.

Sin embargo, al leerlo, sin enterarse de nada, absolutamente de nada de la "historia real", ¿ qué se siente? Yo siento amor, un gran amor, siento que se lo respira. 

También esto deja planteada la inmensa y eterna cuestión del poema: el poema es poema. No es literalidad de vida vivida. Es mezcolanza, es decir más de lo que se dijo, es poder ser leído con muchas miradas a la vez. Y, aunque se nutra de la vida personal, -en algunos casos más expresamente que en otros- el poema y la vida de quien lo escribe no son equivalentes, al menos hasta donde hoy sabemos .

Y por otra parte, la vida la vivió él, y la vivieron con él los seres a quienes amó, bien o mal, o fueron sus alumnos, su familia. ¿ Tan oscuro habrá sido el muchacho?¿ Ni un poco de luz para haber podido ser maestro y escribir para adolescentes? 

Parece que el hombre escribió un libro póstumo llamado "El mal amor", fácilmente reducible por su título a : instrucciones sobre todo lo que no debe ser. 

Sin embargo... ¡cuánta honestidad transmite!. ¡Cuánta ternura disfrazada de "qué malo que fui"!. 

Hoy está muy de moda la palabra "amoroso/a". Es una bella palabra, y todos sus derivados lo son. Es un placer dar con personas verdaderamente amorosas. Quizás, - arriesgo-, sean personas tan amorosas como tantas otras que no saben manifestarlo de forma tal que pueda hacerlos más felices o más buenos, o hacer más felices y más buenos a quienes los conocen y los quieren. En mayor o menor medida todos nos vemos afectados por ese virus. Entre los supuestamente amorosos hay mucha falsedad, mucho ocultamiento, mucha palabra bonita. A veces en los no tan amorosos hay mucha lealtad, mucha presencia. Hay de todo en la viña del señor, y en la medida en que a los humanos se nos da la gracia de transformarnos, también amamos distinto, ojalá que un poco mejor cada vez.

No todo lo que brilla es oro, ni todo lo oscuro es necesariamente malo. En la oscuridad se gesta la vida. y tal vez, tal vez, si no hubiera sido su obra póstuma, este poeta podría haber aprendido a amar un poco más parecido a lo que deseaba.

Estas confesiones en forma de poema tienen tanto de amor y de coraje que conmueven. Que sea otoño,  que sea otoño y que llueva, entonces ...




Solamente un imbécil se pregunta si es realmente el

sonido del mar lo que escucha cuando apoya un caracol

en su oreja.

Ese imbécil fui yo, se entiende.


***  

Que vuelvas

para enfadarte, para quedarte dormida y dejarme solo y

deseándote.

Que vuelvas para hacerme reproches, para decirme

que mi ropa es espantosa,

que no triunfo como escritor porque en mis libros

hay muchas mentiras.

Que vuelvas para obligarme a que me peine y me bañe y me

cambie las medias.

Que vuelvas para no coincidir en nada conmigo,

pero que vuelvas y te siga

encontrando única la noche en que no te quedas

dormida y no me dejas solo

deseándote.

O que vuelvas para quedarte dormida.

Que vuelvas para dejarme despierto a tu lado.

Lleno de amor y deseándote, pero que vuelvas.


***  

No.

No conocí el amor.

Solo conocí

el exasperante deseo de que el amor existiese.


***  

Mientes.

Nada de lo que respondes es verdad.

Nada es cierto.

Lo único cierto es que te anudarías a sus pies,

que le besarías en todo momento hasta fastidiarlo,

hasta perderlo.

Haces estrategias.

Haces estrategias para que alguien no se vaya de tu lado.

Mientes para que no te abandonen.

Tienes la certeza de que tu espontaneidad ahuyenta.

Nunca más un gesto sincero.


***  

He traicionado, he mentido, he sido cínico en el amor

Y he abandonado a quienes me amaron. Amé mal, siempre mal,

Sometiéndome o sometiendo. Dejándome herir o hiriendo.

He sido la víctima y el verdugo, un desilusionado y un desilusionador

Un transgresor moralista.

Me amaron mal y yo amé todavía peor. Sería conveniente leer

Estos poemas sabiendo que alrededor de cada átomo de verdad

Giran mentiras enormes como una galaxia.

Aunque el perdón sólo le concierne a uno mismo, pido perdón

A los seres que he amado, ya que a todos, sin excepción, 

Los he amado con hipocresía y maldad.

No he conocido otra clase de amor.


***  

Alguien habrá acercado su mejilla

a una almohada usada por mí para recordar

el roce de mi piel?

Alguien habrá permanecido despierto

hasta la alta noche

para seguir amando con su mirada

mi egoísmo dormido?

Alguien habrá caminado por una calle desierta

de un país lejano murmurando mi nombre

llamándome?

Alguien habrá serenado su corazón

apretando contra su rostro

pequeñas ropas mías?

Alguien habrá preferido mi muerte

antes que verme

en brazos de otra persona?

Alguien habrá gozado

entrando al baño después de mí,

con el vapor,

la temperatura y los perfumes

de mi intimidad?

Alguien habrá deseado caer en el sueño

con mi sexo anclado en su

cuerpo?

O solamente yo

amé de esa manera?


( de "El mal amor", obra póstuma)