Visitantes cósmicos de buena voluntad,sean bienvenidos a este lugarcito que albergará poemas, pinturas y toditas cosas que habitan mi alma...


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martes, 9 de septiembre de 2025

sin título

La lámpara que alumbra mi escritura en la noche 

es la continuación de la luna

La música que suena en mi corazón 

es la continuación de la mano del amor en mi mundo 

Lo que es apetito se ha llenado de duraznos 

lo dulce colma lo dulce 

lo hondo se satisface en el deseo.

Escribir es un riesgo que riega

hallar dónde poner un punto,

una manera de encontrar el nombre de dios 

Las minúsculas, el código de todos los secretos que se susurran 

en la noche intensa de los vivos 

El mar que canta salvajadas 

el río, melismas acuáticos 

Todos los paisajes responden a nuestra sombra 

como una antena 

he solicitado estas palabras a la noche

con mi mano en alto 

como la antena izquierda de una salvaje esperanza 

de una fatiga inmóvil 

de un deseo que no sucumbe ni en las sombras 

ni en la inmensa luz 


(pintura de Jeanie Tomanek)



sábado, 22 de julio de 2023

TIKKUN OLAM

(inspirado en la película “La huella del silencio”)



I

Ella, la hija:

un don de letras y palabras

inocente de designios superiores.

Él se deleitaba

en la contemplación de su hija casi perfecta

Y la Cábala fluía en ese don misterioso,

entre ambos,

en el designio de un Padre para otro padre.


II

Ella, la madre:

juntaba objetos brillantes

pulseras, anillos baratijas

pequeños pedazos de luz

que hurtaba a escondidas en casas ajenas,

como una niña.


Nadie lo había advertido:

ni su brillante esposo

ni la luminosa hija

que era capaz de recordar palabras

al derecho y al revés.


Cuando abrieron la casa secreta,

un sinfín de caireles

centelleó.


“Construí un poema de luz”, dijo

y se volvió loca.


III

Todo estaba perdiéndose para siempre.

Pero la niña prisma

juntó las palabras necesarias

para llegar al oído de dios

ordenar el poema de su madre

y reparar el mundo



(poema de 2011)

sábado, 19 de marzo de 2022

MEZCLA RARA DE MUSETA Y DE MIMÍ

 


Érase que se era que mi vieja andaluza, llegada a estas tierras con un año apenas, católica apostólica romana practicante como le gustaba definirse, y mi padre, ateo confeso, comunista de los que no se afiliaron y argentino en primera generación, nacido de padres casados por arreglo, - mi abuelo ucraniano judío y mi abuela polaca judía-, un día contrajeron matrimonio. Eso fue según la ceremonia mixta cuya celebración aterraba a mi viejo, y de la cual preservó a mi abuela, que no se tenía que enterar.

Érase que se era que de esa unión nací yo, y que fui criada a la usanza materna, y dado que el misticismo temprano florecía en mí naturalmente, no me era problemático asistir a misa, sino todo lo contrario. Era un hecho gozoso, sobre todo por ciertas partes de la ceremonia que siempre sentí celebratorias.

A esa disposición se sumó el hecho de que por los azares de la vida me tocara tener cerca una parroquia tercermundista, -aunque ni mi madre ni yo nos aviváramos en su momento-, en la cual tuve el gusto de conocer al padre Goñi, que fue maestro del padre Mugica, quien una vez me confesó en su pieza y cara a cara,-como era su costumbre-,  y que murió en su ley, en un accidente de camioneta cuando llevaba de campamento a pibes de la iglesia que había fundado en la Villa, la de Cristo Liberador.

Allí recibí en mi adolescencia charlas de educación sexual, diu incluido, asistí a mis primeros campamentos, y cuando me tocó confirmarme tuve la suerte inmensa de confesarme con el padre Jorge Aguiar, quien después de decirle muy seriamente que tenía grandes dudas respecto al dogma católico, me contestó: “yo antes te quería mucho, pero ahora te quiero más”.

El padre Jorge, ese mismo que disfrutaba especialmente del momento en que, - a través de los superpoderes que otorga el señor a sus representantes en la tierra-,  podía perdonar en nombre de Dios, y ser perdonado, ese padre Jorge tomaba mates conmigo mientras yo me desahogaba sin censuras y con varias coincidencias, a mis quince, respecto de mis desacuerdos con la fe católica. 

Fue así que me confirmé, ante mí, sólo en lo que creía. Después de mudarnos, -sería a mis diecisiete más o menos-, abandoné por completo la Iglesia y la fe católica, y la fe en dios en general. Pero seguía viva dentro mío, con otro formato, como una espiritualidad abierta, que redescubrí muchos años después, y que retomé a mi modo y sin dogmas.

Hoy, una querida ex alumna me invitó a su confirmación en la fe católica. Asistí a ese hecho sintiendo que lo hacía por ella, y cuando estuve allí me di cuenta de que algo en mí celebraba estar allí, que algo mío también era partícipe de su ceremonia de confirmación.

Mientras llegaba a la parroquia me anoticié por la romería de gente que hoy, diecinueve, es el día de San Expedito, ese santito del que tanto me hablaba mi querida tía de Mar del Plata en mi infancia, el que concedía los pedidos “rápido y ligerito”, y que por entonces muy poca gente conocía. Luego, durante la ceremonia, me anoticié también de que encima, era el día de San José, así que teníamos varios puntos de energía fuerte que estaban acompañando, y cuando sonó una canción que ya se cantaba en mi adolescencia, me dije que era buen momento para tomar la comunión. 

Así que , tal como los Lakotas se disponen a entrar al temazcal, así me dispuse yo a tomar mi eucaristía. Un  amigo que sabe de esto me contó un día que ellos, - los Lakotas-,  consideran que SOMOS todas nuestras relaciones, por eso antes de entrar al Inipi (recinto donde se hace el Temazcal) recitan siempre la frase: "Aho Metakuye Oyasin", que en idioma Lakota significa: Aho  (Eso es Verdad), Metakuye o Metakease Oyasin (Por todas mis relaciones)... lo que en castellano se suele decir :"Entro con todo lo que soy, entro con todas mis relaciones"... Se entra a sanar eso, lo que somos, todas nuestras relaciones, me dijo.

Y pensé en mi mamá y mi papá, en el instante en que me concibieron, muy probablemente en su luna de miel en Brasil, y dediqué especialmente esta eucaristía a la posibilidad de honrar lo mejor de ellos, su coraje de ese momento, y en todo este volver a mis diecisiete después de vivir un siglo, -parafraseando a Violeta-, metí también en mi emoción a ese siglo de vivencias, a mis vínculos, tantas cosas…

Mi ex alumna, M., allí estaba, conmocionada. Esta confirmación en su fe era para ella un momento de alta significación acentuado por sus circunstancias vitales. Ella estaba allí, con la valentía puesta no sólo en sus lágrimas: estaba de pie después de afrontar con recursos exiguos una adversidad extrema, de la que había salido fortalecida. Ella estaba ahí, la M. que yo había conocido hace muchos años, cantando en nuestro querido taller de música, ahora rodeada de gente que desmitificaba el poder de la orfandad en que la dejó la vida, para otorgarle la dignidad de ser merecedora del afecto de tantos entre los que también estaba yo. Seguramente Vivi, desde otro plano, haya estado con nosotras cantando algo, andá a saber.

Así que entré y salí de mi temazcal, ese que puedo sentir también en una sinagoga, una mezquita, un templo budista o un árbol, o danzando, ese que llevamos puesto y que aquí tenía el decorado y las palabras de la iglesia de Cristo.

Volví a mis diecisiete después de vivir un siglo, descifrando signos sin ser sabia competente, volví a sentir profundo como un niño frente a dios, tal como cuenta Violeta, mucho antes de este día. 

Hoy tomé una eucaristía distinta, como distintos son los diecisiete que llevo hoy en el alma, como distintos son de aquellos a los que Violeta volvió.

Hoy celebré la semilla que fui, el milagro que soy, el milagro que es M, el milagro que somos todos. 

(dedicado a M.J. S, con cariño)

martes, 14 de septiembre de 2021

Divinidad, de Uca Camard


Divinidad

                       A la Esencia Universal

                        

Digo tu Nombre,

Presencia que me habita desde todos los tiempos.

Tus letras tienen la voz de madre

o el lejano resguardo que padre me dejó

o sos fonema de una soñada torre de Babel

- todo balbuceo de nuevos caminos

que sólo acercan hasta lo Innombrable.

 

Siempre acudes para recordarme

que - al llamarte - me nombro,

que - al invocarte -

tus voces que me conforman sienten el reclamo

y, a su vez, reclaman.

 

Digo entonces mi nombre

que es letra de tu Palabra,

intuyo mi papel

y callo, para que hablemos.



jueves, 18 de agosto de 2011

la lluvia por Juan L.Ortiz



Dios se desnuda en la lluvia como una caricia innumerable. Cantan los pájaros entre la lluvia. Las plantas bailan de alegría mojada.

La tierra como una hembra se disuelve en los dedos penetrantes con una palidez de mil ojos desmayados.

Camino bajo la lluvia, todo mojado, cantando, hacia mirajes que huyen en un rumoroso sueño.

Lluvia, lluvia! Desnudez del dios primaveral, que baja danzando, danzando, a fecundar la amada toda abierta de espera, quebrada ya de ardor amarillo y largo.
***
Todo el día mi alma hoy estará suspensa
de la voz del agua, como en un sueño mojado. ¡La voz del agua dulcemente cierra el mundo! Todo el día seré un niño que se está durmiendo. La vida será sólo una voz querida.


Juan L. Ortiz 

(ambos poemas de "El agua y la noche", tomados de Horacio Armani, "Antología esencial de la poesía argentina")

imagen tomada de la web


miércoles, 22 de junio de 2011

Abanico




Todo es abanico.

Hermano, abre los brazos.
Dios es el punto.




Federico García Lorca, "Rayos", de "Suite de los espejos"







Inauguro con este texto de mi bienamado Lorca esta sección del blog, a la que llamaré "Abanico": punto de articulación y de apertura de distintos quehaceres del ser humano: filosofía y poesía, música y palabra, ciencia y arte, en fin...dejar que se abra el abanico en la confianza de que dios o el cosmos, el misterio o el sustantivo que usted prefiera, va a ser el punto...



domingo, 8 de mayo de 2011

Una polilla



Como la polilla

que necesita la luz
y hace de un rincón alumbrado por mi lámpara
su casa,
así dependo yo de la lámpara de dios
para darle abrigo a mi conciencia
cuando teme que alguna alpargata la asesine
o que el mundo insecticida, - mirándola sin piedad,
sin la bendita aceptación prodigada a las mariposas -,
se ponga a perseguir su vuelo descastado,
sus vigiladas alas.

C.Bakún

viernes, 22 de abril de 2011

Tikún Olam

Casi por casualidad fui a dar con esta frase: reparar el mundo...de la tradición judía, y quedé subyugada por su belleza, por la manera como se expresa esa posible reparación de un vaso que se ha convertido en millones de pedacitos de vidrio, disgregados...Según la bella fábula, nuestro accionar remedia, enmienda la ruptura original.


¿En cuántas fábulas diferentes se intenta dar nombre a eso que, por decirlo de algún modo, damos en llamar Dios, con mayúsculas, o como a mí me gusta, con minúsculas, al estilo de cummings...?

De tantas y tan diversas maneras los pueblos y las personas hecemos alusión a esa eterna temática: cosmos, ordenamiento universal, universo inteligente, etc, etc, etc...Dios, dios, dioses, ser superior, realidad, Tao, lo sagrado, divinidad...
Para algunos invento absurdo, para otros vivencia inexplicable, -que más allá de las fronteras de los dogmas-, invita a poetas de todos los tiempos y culturas a dar su propia versión de aquello, lo inefable ...


Tikún olam es una frase en hebreo que significa "reparar el mundo".

En Cabalá, de acuerdo al misticismo judío, la Creación del Universo está representada de manera figurada como un recipiente que no pudo contener la Luz Sagrada y se rompió en pedazos.Así, los cabalistas enseñan que a través de sus acciones, cada persona puede participar en el tikún olam, literalmente reparando el Universo y la Humanidad como parte de la Creación Divina. (extracto de Wikipedia)

A veces dios



El ciego espera.
El semáforo está verde para él,
y no lo sabe.
Una mujer pasa a su lado, lo esquiva
y cruza rápidamente la calle.
De pronto un hombre lo ve,
abre su mano como un cuenco
que calza perfectamente en el codo del ciego,
y con suavidad de ala
lo lleva a la vereda opuesta.

A veces dios hace cosas así.




C.Bakún, de "Accidentes geográficos"


Pintura de Laurie Morgan: Tikkun Olam Heal the World





sábado, 27 de noviembre de 2010

Catedral




La vida es una arquitectura dolorosa,
una catedral empezada en el Gótico
y terminada en el Barroco,
en la que dios entra como puede...
Un cambalache de ídolos,
una decoración emparchada
según el cambio de los gustos y de los tiempos...
Y sin embargo
él se filtra como un viento por el vitral roto
y ríe,
tornando habitable el esfuerzo confuso
que levantara aquel esqueleto
como un testimonio lanzado a las estrellas.


Claudia Bakún (2002)