Una pedrería de palabras el trauma
Una pedrada como una palabra cautiva
La piedra del espanto.
Se levanta la voz del deseo
la voz de la dignidad
como una bailarina real
-despojada bella
de carne y hueso
deseante-
Escupe sus mil verdades de colores
que despreciarán los hombres de mal andar
y las mujeres de vivir manso, de vivir seguro
-Ella petrifica /Ella desvanece-
El río es su canto sanador
su canal de sauce sin ausencias.
Volando se reúne a las verdades de sus madres
Y descansa
cuando todas las palabras
dicen algo
por fin
a alguien de carne y hueso
C. B.

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