no hay un atisbo de luz en el sol lento de la plaza
llegó el horror en forma de pelea intempestiva
la gente se arracima alrededor de la víctima o victimaria, -no se sabe-
la loca que irrumpe sujetando a la criatura
como si se la quisieran usurpar
El sol del domingo camina lento por la pared
como una araña peligrosa, peluda
y mi perra ataca por primera vez a la perra de una señora
que tiene un bozal color rosa bebé
Sin embargo, y aunque nadie ha mordido a nadie aquí,
en el aire se huele el conflicto
Todo espacio es angosto, todo ruido, molesto,
toda proximidad exasperante
como en la estrecha góndola del supermercado
cuando la mano se estira para agarrar lo que está arriba y no llega
como en el pasillo estrecho del colectivo
en que la mano se estira para agarrarse de lo que está arriba y no llega
El mundo es un hombre sentado con las piernas abiertas a sus anchas
en el mismo asiento que uno
y uno es apenas un inocente amurallado en la impotencia de hablar
de decirle
que por favor haga lugar
Tengo los ojos ardidos de sol de una playa que nadie visita
a las dos de la tarde de un día destemplado
en la lentitud inacabable de este domingo
Tengo los ojos lastimados por la arena inexistente del ojo seco
En vez de cordillera hay una muralla de seres humanos
todos enojados, ataviados
con traje y pelucas de colores
Que juzgan a otros que están en medio del mar, entre las olas
Pidiendo ayuda desesperadamente
¡Que nadie se salve! Ordena el tribunal
La gente sueña pesadillas y despierta pesada
Alguien ha besado en los labios al hombre de traje, peluca y bastón
y no sintió nada
No sentir es un sueño peligroso
El sol se desbarranca en esta plaza de domingo
No hay lunes salvador para este poema
Y sin embargo amanece
y no es poco
que amanezca también todo aquello
que nunca será poco
***
Los ojos profundamente irritados
áridos
en pantallas azules
poco recomendables
poco habitables
Hay que salir de las ciudades!
Hay que meditar!
Hay que dialogar con el miedo!
Hay que decir NO al imperativo categórico!- va gritando por la calle un señor
con un manual en la mano
La locura es un material clasificable porque siempre pertenece a otros
al que se pasea en calzones por la terraza
a la que anda suelta en el andén
La locura está preocupante como el calor
y penetra por cualquier hendija de la vida
-¡Ya todos estamos siquiátricos! exclama por la tele
una señora de bien
Dice que se nos perdieron las fronteras
Alguien barrió de más y arrancó las plantas
No nos quedan raíces
El incendio viene desde el norte
los glaciares del sur se nos derriten
y nos asustamos de que nuestras pesadillas sean tan parecidas a la realidad
Hay que hacer hidroponia con la poesía
mecer una cuna repleta de vegetales
para que la pacha se amigue con nosotros
No rompernos! Sobre todo, no rompernos entre nosotros
La caricia es el único truco que no comprende ningún mago de las sombras
Bajo una pantalla hecha añicos brota el agua
como un surtidor potente y anhelado
que llega a mojar a las estrellas
C. B.
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